Proverbios 2
Sagrada Biblia (CEE 2011) ›1Hijo mío, si aceptas mis palabras *2:1 La palabra hijo no apunta aquí necesariamente a la enseñanza paterna, pues los maestros de sabiduría solían dirigirse así a los jóvenes que frecuentaban sus escuelas. , | si quieres conservar mis consejos,
2si prestas oído a la sabiduría | y abres tu mente a la prudencia;
3si haces venir a la inteligencia | y llamas junto a ti a la prudencia;
4si la procuras igual que el dinero | y la buscas lo mismo que un tesoro,
5comprenderás lo que es temer al Señor | y alcanzarás el conocimiento de Dios.
6Porque el Señor concede sabiduría, | de su boca brotan saber e inteligencia;
7atesora acierto para el hombre recto, | es escudo para el de conducta intachable;
8custodia la senda del honrado, | guarda el camino de sus fieles.
9Entonces podrás comprender | justicia, derecho y rectitud, | el camino que lleva a la felicidad:
10la sabiduría penetrará en tu mente | y te agradará el saber.
11La perspicacia cuidará de ti, | la prudencia te protegerá;
12te librará del mal camino, | del hombre perverso,
13que abandona la senda recta | para ir por caminos tenebrosos;
14que goza haciendo el mal, | complacido en sus perversas ideas;
15que va por rumbos tortuosos | y sigue caminos extraviados.
16Te librará de la mujer extraña *2:16 Esta mujer extraña, mencionada con frecuencia hasta el cap. Pro 9:1-18 , suele ser identificada con la adúltera (puede haber una alusión a la prostitución sagrada practicada en los templos cananeos). De todos modos, tiene un evidente valor simbólico, en cuanto que se contrapone, como figura, a la sabiduría personificada. Ambas se disputan la audiencia masculina (cabe recordar que las escuelas de sabiduría eran frecuentadas únicamente por chicos). , | de la desconocida seductora,
17que abandonó al amigo de su juventud | y olvidó la alianza de su Dios.
18Su casa se ladea hacia la muerte, | sus sendas hacia la tierra de las sombras.
19Los que entran allí no vuelven, | no dan con la senda de la vida.
20Sigue, pues, el buen camino, | imita la conducta del honrado,
21pues los rectos habitarán la tierra | y los íntegros permanecerán en ella;
22pero los malvados serán arrancados, | los canallas, extirpados de ella.