Epístola a Diogneto 3
Sagrada Biblia Straubinger ›1III. 1. Después de esto, presagio que deseas sobre todo escuchar por qué ellos no dan culto a Dios como los judíos.
22. Ahora bien, los judíos, en cuanto se apartan de la sobredicha idolatría, tienen razón de pensar que tributan el debido honor al Dios uno y señor de todas las cosas; mas en el hecho de tributarle ese culto de modo semejante a los antedichos, se equivocan completamente.
33. Porque si los griegos dan prueba de insensatez ofreciendo aquellas cosas a ídolos insensibles y sordos, éstos, pensando ofrecerlas como si Dios necesitara de ellas, más bien hay que decir que practican una necedad, no una religión.
44. Porque “el que ha hecho el cielo y la tierra y cuanto en ellos se contiene” ⁷ y que nos suministra a todos nosotros cuanto necesitamos, de nada necesita ⁸ de aquellas cosas que da a los que creen ofrecérselas.
55. Mas los que creen ofrecerle sacrificios de sangre y grasa y holocaustos y que estos honores le enaltecen, en nada me parecen diferenciarse de los que tributan ese mismo honor a los ídolos mudos que ninguna parte pueden tener en tales honores. ¡Imaginarse ofrecer a quien no necesita de nada!.