Romanos 14
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Acoged al que es débil en la fe * , sin discutir sus opiniones.
2Alguien puede creer que tiene derecho a comer de todo, mientras que el débil no come más que verduras.
3El que come de todo no debe despreciar al que no come; y el que no come tampoco debe juzgar al que come, pues Dios también lo ha acogido.
4¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Que se mantenga en pie o que caiga sólo interesa a su amo; pero quedará en pie, pues poderoso es el Señor para sostenerlo.
5Hay quien da preferencia a un día sobre otro, y hay quien piensa que todos son iguales. ¡Aténgase cada cual a sus convicciones!
6El que se preocupa por los días, lo hace por el Señor; el que come, lo hace por el Señor, pues da gracias a Dios; y el que no come, lo hace por el Señor, y da gracias a Dios.
7Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, como tampoco muere nadie para sí mismo.
8Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos.
9Porque Cristo murió y volvió a la vida precisamente para ser Señor de muertos y vivos.
10Pero tú, ¿por qué juzgas a tu hermano? Y tú, ¿por qué desprecias a tu hermano? Pensemos que todos hemos de comparecer ante el tribunal de Dios * ,
11pues dice la Escritura: ¡Por mi vida!, dice el Señor, que toda rodilla se doblará ante mí, y toda lengua bendecirá a Dios .
12Así pues, cada uno de vosotros dará cuenta de sí mismo a Dios.
13Dejemos, por tanto, de juzgarnos los unos a los otros; pensemos más bien en no poner tropiezo o servir de escándalo al hermano.
14Bien sé, y me persuade de ello mi fe en el Señor Jesús, que nada hay de suyo impuro, a no ser para el que cree que hay cosas impuras.
15Ahora bien * , si tu hermano se siente mal * por lo que comes, ya no estás actuando conforme a la caridad. ¡No destruyas, por comer esto o lo otro, a aquel por quien murió Cristo!
16Por tanto, no expongáis a la maledicencia vuestro privilegio * .
17Que el Reino de Dios no es cuestión de comida ni bebida, sino de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
18Pues quien así sirve a Cristo se hace grato a Dios y es aprobado por los hombres.
19Procuremos, por tanto, lo que fomente la paz y el apoyo mutuo para madurar en la fe.
20Trata de no destruir la obra de Dios * por un alimento. Todo lo que se come es puro, ciertamente, pero es malo comer algo dando escándalo * .
21Sería bueno que no comieses carne ni bebieses vino, ni hicieras algo que fuese para tu hermano ocasión de caída o tropiezo.
22La fe que tú tienes, guárdala * para ti delante de Dios * . ¡Dichoso aquel que no se siente culpable tras tomar una decisión!
23Pero el que come dudando, se condena, porque no obra conforme a la fe * ; pues todo lo que no procede de la fe es pecado.