Sal 38, 2-6
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)2[[3]] En mí llevo clavadas tus saetas, tu mano has descargado sobre mí; 3[[4]] nada intacto hay en mi carne por tu enfado, nada sano en mi cuerpo por mi pecado. 4[[5]] Mis culpas sobrepasan mi cabeza, como peso harto grave para mí; 5[[6]] mis llagas son hedor y putridez, todo por mi insensatez; 6[[7]] encorvado, totalmente abatido, todo el día camino sombrío.