Rom 14, 1-8
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)1Acoged al que es débil en la fe * , sin discutir sus opiniones. 2Alguien puede creer que tiene derecho a comer de todo, mientras que el débil no come más que verduras. 3El que come de todo no debe despreciar al que no come; y el que no come tampoco debe juzgar al que come, pues Dios también lo ha acogido. 4¿Quién eres tú para juzgar al criado ajeno? Que se mantenga en pie o que caiga sólo interesa a su amo; pero quedará en pie, pues poderoso es el Señor para sostenerlo. 5Hay quien da preferencia a un día sobre otro, y hay quien piensa que todos son iguales. ¡Aténgase cada cual a sus convicciones! 6El que se preocupa por los días, lo hace por el Señor; el que come, lo hace por el Señor, pues da gracias a Dios; y el que no come, lo hace por el Señor, y da gracias a Dios. 7Porque ninguno de nosotros vive para sí mismo, como tampoco muere nadie para sí mismo. 8Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así que, ya vivamos ya muramos, del Señor somos.