Prov 23, 31-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)31No mires el vino: ¡Qué rojo está! ¡cómo brilla en la copa! ¡qué suave entra! 32Al final muerde como serpiente y pica como víbora. 33Tus ojos verán alucinaciones y tu mente imaginará incoherencias. 34Estarás como tumbado en alta mar o sentado en la punta de un mástil. 35«Me han pegado y no me duele; me han golpeado y no lo siento. Cuando me despierte seguiré pidiendo más.»