Mt 8, 5-13
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)5Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión y le rogó 6diciendo: «Señor, mi criado yace en casa paralítico con terribles sufrimientos.» 7Jesús le contestó: «Yo iré a curarle.» 8Replicó el centurión: «Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. 9Porque también yo, que soy un subalterno, tengo soldados a mis órdenes, y digo a éste ‘Vete’, y va; y a otro ‘Ven, y viene; y a mi siervo ‘Haz esto’, y lo hace.» 10Al oír esto, Jesús quedó admirado y dijo a los que le seguían: «Os aseguro que en Israel no he encontrado en nadie una fe * tan grande. 11Y os digo que vendrán muchos de oriente y occidente y se pondrán a la mesa * con Abrahán, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos, 12mientras que los hijos del Reino * serán echados a las tinieblas de fuera. Allí será el llanto y el rechinar de dientes * .» 13Luego dijo Jesús al centurión: «Ve y que te suceda como has creído.» Y en aquella hora sanó el criado.