Mt 8, 23-25
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)23Subió a la barca y sus discípulos le siguieron. 24De pronto se levantó en el mar una tempestad tan grande que la barca quedaba cubierta por las olas. Jesús estaba dormido. 25Ellos, acercándose, le despertaron: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!»