Lc 17, 22-37
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)22Dijo a sus discípulos: «Días vendrán en que desearéis ver uno solo de los días del Hijo del hombre * , y no lo veréis. 23Habrá quien os diga: ‘Vedlo aquí, vedlo allá.’ Pero no vayáis, ni corráis detrás. 24Porque, como relámpago fulgurante que brilla de un extremo a otro del cielo, así será el Hijo del hombre en su Día. 25Pero antes tendrá que padecer mucho y ser reprobado por esta generación. 26«Como sucedió en los días de Noé, así ocurrirá también en los días del Hijo del hombre * . 27Comían, bebían y tomaban mujer o marido, hasta el día en que entró Noé en el arca. Entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos. 28Lo mismo sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban y construían; 29pero el día que salió Lot de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo, que destruyó a todos. 30Así sucederá el Día en que el Hijo del hombre se manifieste. 31«Aquel Día, el que esté en el terrado y tenga sus enseres en casa, que no baje a recogerlos; y, de igual modo, el que esté en el campo, que no se vuelva atrás. 32Acordaos de la mujer de Lot. 33Quien intente preservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. 34Os digo que aquella noche estarán dos en un mismo lecho: uno será tomado, y el otro dejado; 35habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada, y la otra dejada * .» 36[[]] 37Entonces le preguntaron: «¿Dónde, Señor?» Él les respondió: «Donde esté el cuerpo, allí también se reunirán los buitres.»