Lc 1, 68-80
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)68« Bendito el Señor Dios de Israel , porque ha visitado * y redimido a su pueblo , 69y nos ha suscitado una fuerza * salvadora en la casa de David, su siervo, 70como había prometido desde antiguo por boca de sus santos profetas, 71que nos salvaría de nuestros enemigos y de la mano de todos los que nos odian , 72teniendo misericordia con nuestros padres y recordando su santa alianza , 73el juramento que hizo a Abrahán nuestro padre, de concedernos 74que, libres de manos enemigas, podamos servirle sin temor, 75en santidad y justicia, en su presencia todos nuestros días. 76Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo, pues irás delante del Señor * para preparar sus caminos 77y hacer que su pueblo conozca la salvación mediante el perdón de sus pecados * , 78por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, que harán que nos visite * una Luz de lo alto * , 79a fin de iluminar a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte , y de guiar nuestros pasos por el camino de la paz .» 80El niño crecía y su espíritu se fortalecía * , y vivió en lugares inhóspitos hasta el día de su manifestación a Israel.