Lc 1, 46-56
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)46Dijo María * : «Alaba mi alma la grandeza del Señor 47y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador , 48porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava . Desde ahora, todas las generaciones me llamarán bienaventurada, 49porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre 50y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen . 51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero. 52Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes . 53A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías. 54Acogió a Israel, su siervo , acordándose de la misericordia 55—como había anunciado a nuestros padres— en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.» 56María se quedó con ella unos tres meses, y luego regresó a su casa * .