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Jue 9, 15-30

Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)

15La zarza respondió a los árboles: Si con sinceridad venís a ungirme a mí para reinar sobre vosotros, llegad y cobijaos a mi sombra. Y si no es así, brote fuego de la zarza y devore los cedros del Líbano. 16* «Ahora pues, ¿creéis haber obrado con sinceridad y lealtad al elegir rey a Abimélec? ¿Os habéis portado bien con Yerubaal y su familia y le habéis tratado según el mérito de sus manos * ? 17Mi padre combatió por vosotros, arriesgó su vida, os libró de la mano de Madián; 18vosotros, en cambio, os habéis alzado hoy contra la casa de mi padre, habéis matado a sus setenta hijos varones sobre una misma piedra, y habéis puesto por rey a Abimélec, el hijo de su esclava, sobre los señores de Siquén, por ser él vuestro hermano. 19Si, pues, habéis obrado con sinceridad y lealtad con Yerubaal y con su familia en el día de hoy, que Abimélec sea vuestra alegría y vosotros la suya. 20De lo contrario, que salga fuego de Abimélec y devore a los señores de Siquén y de Bet Miló; y que salga fuego de los señores de Siquén y Bet Miló y devore a Abimélec.» 21Jotán huyó, y se puso a salvo en Beer, donde se estableció, lejos del alcance de su hermano Abimélec. 22Abimélec gobernó tres años en Israel * . 23Pero Dios envió un espíritu de discordia entre Abimélec y los señores de Siquén, que traicionaron a Abimélec. 24De este modo, el crimen cometido contra los setenta hijos de Yerubaal sería vengado * y su sangre caería sobre su hermano Abimélec, que los había asesinado, y sobre los señores de Siquén, que le habían ayudado a asesinar a sus hermanos. 25Los señores de Siquén prepararon contra él emboscadas en las cimas de los montes y saqueaban a todo el que pasaba cerca por el camino. Y se dio aviso a Abimélec. 26Gaal, hijo de Obed * , acompañado de sus hermanos, vino a pasar por Siquén y se ganó la confianza de los señores de la ciudad. 27Salieron éstos al campo a vendimiar sus viñas, pisaron las uvas, hicieron fiesta y entraron en el templo de su dios. Comieron y bebieron * y maldijeron a Abimélec. 28Entonces Gaal, hijo de Obed, exclamó: «¿Quién es Abimélec y qué es Siquén para que le sirvamos? ¿Por qué el hijo de Yerubaal, y Zebul, su lugarteniente, no han de servir * a la gente de Jamor, padre de Siquén? ¿Por qué hemos de servirles nosotros? 29¡Quién pusiera este pueblo en mis manos! Yo echaría a Abimélec y le diría * que reforzase su ejército y saliera a luchar.» 30Zebul, gobernador de la ciudad, se enteró de la propuesta de Gaal, hijo de Obed, y montó en cólera.