Jb 9, 33-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)33No hay un árbitro entre nosotros que ponga su mano entre los dos, 34que aparte su látigo de mi vista y no me espante su terror. 35Entonces hablaría sin temerle, pues creo que no soy culpable * .
33No hay un árbitro entre nosotros que ponga su mano entre los dos, 34que aparte su látigo de mi vista y no me espante su terror. 35Entonces hablaría sin temerle, pues creo que no soy culpable * .