Hch 9, 10-17
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)10Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le llamó en una visión: «Ananías.» Él respondió: «Aquí estoy, Señor.» 11El Señor le dijo: «Prepárate y vete a la calle Recta. Una vez allí, pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo. En este momento está en oración 12y ha visto * que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para recobrar la vista.» 13Respondió Ananías: «Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos * en Jerusalén, 14y que aquí tiene poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.» 15El Señor le respondió: «Vete, pues he elegido a éste como instrumento para llevar mi nombre a los gentiles, a los reyes y a los israelitas * . 16Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre.» 17Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y te llenes del Espíritu Santo * .»