Hch 2, 29-35
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)29«Hermanos, permitidme que os diga con toda franqueza que el patriarca David murió y fue sepultado, y su tumba se ha conservado entre nosotros hasta el presente * . 30Pero como él era profeta y sabía que Dios le había asegurado, bajo juramento, que se sentaría en su trono uno de su linaje, 31vio el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne experimentó la corrupción. 32Dios resucitó a este Jesús; todos nosotros somos testigos de ello. 33Así pues, exaltado por la diestra * de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido * y lo ha derramado; esto es lo que vosotros veis y oís en este momento. 34Pues David no subió a los cielos * , y sin embargo dice: Dijo el Señor a mi Señor : Siéntate a mi diestra 35hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies .