Hch 2, 14-41
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)14Entonces Pedro, presentándose con los Once * , levantó la voz y les dijo: «Judíos y todos los que vivís en Jerusalén: Que quede bien claro lo que os voy a decir; prestad atención a mis palabras. 15Éstos no están borrachos, como vosotros suponéis, pues es la hora tercia del día * . 16Más bien está ocurriendo lo que anunció el profeta * : 17Sucederá en los últimos días * , dice Dios: Derramaré mi Espíritu sobre todo mortal y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas ; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños . 18Y también sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu . 19Haré prodigios arriba en el cielo y signos abajo en la tierra . 20El sol se convertirá en tinieblas , y la luna en sangre , antes de que llegue el Día grande del Señor * . 21Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará * . 22«Israelitas, escuchad estas palabras * : Jesús, el Nazoreo, hombre acreditado por Dios ante vosotros con milagros, prodigios y signos que Dios realizó entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis, 23fue entregado según el determinado designio * y previo conocimiento de Dios. Vosotros lo matasteis clavándole en la cruz por mano de unos impíos * . 24Pero Dios lo resucitó librándolo de los lazos del Hades * , pues no era posible que lo retuviera bajo su dominio; 25porque David dice refiriéndose a él * : Veía constantemente al Señor delante de mí , puesto que está a mi derecha para que no vacile . 26Por eso se ha alegrado mi corazón y alborozado mi lengua , y hasta mi carne reposará, en la esperanza 27de que no abandonarás mi vida en el Hades ni permitirás que tu santo experimente la corrupción . 28Me has hecho conocer caminos de vida , me llenarás de gozo con tu presencia . 29«Hermanos, permitidme que os diga con toda franqueza que el patriarca David murió y fue sepultado, y su tumba se ha conservado entre nosotros hasta el presente * . 30Pero como él era profeta y sabía que Dios le había asegurado, bajo juramento, que se sentaría en su trono uno de su linaje, 31vio el futuro y habló de la resurrección de Cristo, que ni fue abandonado en el Hades ni su carne experimentó la corrupción. 32Dios resucitó a este Jesús; todos nosotros somos testigos de ello. 33Así pues, exaltado por la diestra * de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido * y lo ha derramado; esto es lo que vosotros veis y oís en este momento. 34Pues David no subió a los cielos * , y sin embargo dice: Dijo el Señor a mi Señor : Siéntate a mi diestra 35hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies . 36«Sepa, pues, con certeza todo Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo * a ese Jesús a quien vosotros habéis crucificado.» 37Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?» 38Pedro les contestó: «Convertíos * y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo * , para perdón de vuestros pecados y para que recibáis el don del Espíritu Santo. 39La Promesa * es para vosotros y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos * , para cuantos llame el Señor Dios nuestro». 40Con otras muchas palabras les conjuraba * y les exhortaba: «Poneos a salvo de esta generación perversa». 41Después de esto, los que acogieron su palabra fueron bautizados. Y aquel día se les unieron unas tres mil personas * .