Gn 30, 37-39
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)37Entonces Jacob se procuró unas varas verdes de álamo, de almendro y de plátano, y labró en ellas unas muescas blancas, dejando al descubierto lo blanco de las varas. 38Luego hincó las varas así labradas en las pilas o abrevaderos a donde venían las reses a beber, justo delante de las reses, con lo que éstas se calentaban al acercarse a beber. 39O sea, que se calentaban a la vista de las varas, y así parían crías listadas, pintas o manchadas.