Gál 1, 11-24
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)11Porque * quiero que sepáis, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de orden humano, 12pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo * . 13Seguramente habéis oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la iglesia de Dios para destruirla, 14y cómo superaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi generación, aventajándoles en el celo por las tradiciones de mis antepasados. 15Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien 16revelar en mí a su Hijo * , para que lo anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo a hombre alguno, 17ni subir * a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia * , de donde volví a Damasco. 18Al cabo de tres años * , subí a Jerusalén para conocer a Cefas; y permanecí quince días * en su compañía. 19Y no vi a ningún otro apóstol, sino a Santiago, el hermano del Señor * . 20Y Dios es testigo de que esto que os escribo no es mentira. 21Más tarde me fui a las regiones de Siria y Cilicia. 22Las iglesias de Cristo en Judea no me conocían personalmente; 23solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir». 24Y alababan a Dios por mi causa.