Gálatas 1
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009) ›1Pablo, apóstol, no por designación de los hombres ni por mediación humana alguna, sino por Jesucristo y Dios Padre, que le resucitó de entre los muertos,
2y todos los hermanos que conmigo están, a las iglesias de Galacia.
3Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo,
4que se entregó a sí mismo por nuestros pecados, para librarnos de este mundo perverso * , según la voluntad de nuestro Dios y Padre.
5A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
6Me maravillo de que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó por la gracia de Cristo, para pasaros a otro evangelio *
7—no es que haya otro, sino que algunos os están turbando y quieren deformar el Evangelio de Cristo—.
8Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea maldito * !
9Os vuelvo a repetir lo que ya tengo dicho: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea maldito!
10¿Qué creéis que ando buscando * ahora: el favor de los hombres o el de Dios? ¿Pensáis que intento agradar a los hombres? Si todavía * tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Cristo.
11Porque * quiero que sepáis, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de orden humano,
12pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo * .
13Seguramente habéis oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la iglesia de Dios para destruirla,
14y cómo superaba en el judaísmo a muchos compatriotas de mi generación, aventajándoles en el celo por las tradiciones de mis antepasados.
15Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien
16revelar en mí a su Hijo * , para que lo anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo a hombre alguno,
17ni subir * a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia * , de donde volví a Damasco.
18Al cabo de tres años * , subí a Jerusalén para conocer a Cefas; y permanecí quince días * en su compañía.
19Y no vi a ningún otro apóstol, sino a Santiago, el hermano del Señor * .
20Y Dios es testigo de que esto que os escribo no es mentira.
21Más tarde me fui a las regiones de Siria y Cilicia.
22Las iglesias de Cristo en Judea no me conocían personalmente;
23solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir».
24Y alababan a Dios por mi causa.