Dt 7, 3-11
Biblia de Jerusalén 4 Edición (2009)3No emparentarás con ellas: no darás tu hija a su hijo ni tomarás una hija suya para tu hijo, 4porque apartaría a tu hijo de mi seguimiento y serviría a otros dioses; y la ira de Yahvé se encendería contra vosotros y se apresuraría a destruiros. 5Por el contrario, lo que tenéis que hacer con ellos es demoler sus altares, romper sus estelas, arrancar sus cipos y prender fuego a sus ídolos. 6Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahvé tu Dios; a ti te ha elegido para que seas el pueblo de su propiedad * entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra. 7No penséis que Yahvé se ha prendado de vosotros y os ha elegido porque seáis el más numeroso de todos los pueblos, pues de hecho sois el menos numeroso. 8Si Yahvé os ha sacado con mano fuerte y os ha liberado de la casa de servidumbre, del poder del faraón, rey de Egipto, ha sido por el amor que os tiene y por guardar el juramento hecho a vuestros padres. 9Has de saber, pues, que Yahvé tu Dios es el Dios, el Dios fiel que guarda su alianza y su favor por mil generaciones con los que le aman y guardan sus mandamientos, 10pero que da su merecido en su propia persona a quien le odia, destruyéndolo. No es remiso * con quien le odia: en su propia persona le da su merecido. 11Guarda, pues, los mandamientos, preceptos y normas que yo te mando hoy poner en práctica.