La fe es tan necesaria como las buenas obras
El más allá
106. La fe es tan necesaria como las buenas obras
106,1. Quien no cumple los mandamientos no puede salvarse. «Los muertos serán juzgados conforme a sus obras ». «Sus obras los acompañarán».
Dijo Cristo: «No todo el que dice Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos; sino el que hace la voluntad de mi Padre celestial ».
Y «si quieres entrar en la vida eterna, guarda los mandamientos».
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos».
San Pablo habla de los que «hacen profesión de conocer a Dios, pero con las obras lo niegan».
San Pablo insiste en que el creyente será juzgado según sus obras. «La fe sin obras está muerta». «¿De qué le sirve a uno decir que tiene fe, si no tiene obras? Por las obras se ve la fe. «El hombre se justifica por las obras, y no solamente por la fe»
Como estos textos de la carta del Apóstol Santiago contradicen la doctrina protestante, éstos la rechazan como no inspirada; pero según muchos exegetas modernos esta Carta de Santiago es el documento escrito más antiguo del Nuevo Testamento, y fue escrito en Jerusalén.
Lutero introdujo la palabra «SOLA» en el texto de la Carta a los Romanos 3:28 donde dice que el hombre se justifica por la fe. Pero la palabra «SOLA» que Lutero introdujo en la traducción alemana de la Biblia, no está en el texto original.
Cuando San Pablo dice que no nos salvamos por cumplir la Ley, se refiere a la ley de los judíos, a la Torah, que incluía muchas cosas innecesarias para un cristiano, como la circuncisión. Pero no excluía toda la ley, por ejemplo la caridad
Si yo digo que la Coca-Cola no es necesaria para la salud, no excluyo el agua, principal constitutivo de la Coca-Cola.
106,2. Pero para salvarse también se necesita la fe. La fe es la raíz de toda justificación. «Ciertamente, y según San Pablo, es la fe la que salva: «el hombre es justificado por la fe». La fe es la puerta gratuita de la salvación. (...) Pero eso no significa que el creyente no deba obrar».
Para salvarse es necesario el estado de gracia.
Y sin la fe no es posible el estado de gracia: «sin la fe no es posible agradar a Dios». Por consiguiente sin ella no es posible salvarse
Tenemos obligación de creer todas las verdades que la Iglesia manda creer. Jesucristo dijo a los Apóstoles cuando los envió a predicar por todo el mundo: «Id e instruid a todas las gentes, enseñándolas a observar todas las cosas que Yo os he mandado». «El que creyere, se salvará; y el que no creyere, será condenado».
A. M.D.G.
APENO/CES
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.