83 SEMANA IV - SÁBADO - Hora Intermedia
S ÁBADO DE LA S EMANA IV Hora intermedia
T ERCIA, S EXTA, N ONA
V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya. H IMNO Este mundo del hombre, en que él se afana tras la felicidad que tanto ansía, tú lo vistes, Señor, de luz temprana y de radiante sol al mediodía. Así el poder de tu presencia encierra el secreto mas hondo de esta vida; un nuevo cielo y una nueva tierra colmarán nuestro anhelo sin medida. Poderoso Señor de nuestra historia, no tardes en venir gloriosamente; tu luz resplandeciente y tu victoria inunden nuestra vida eternamente. Amén.
S ALMODIA Ant. 1. Que tu mano, Señor, me auxilie, ya que prefiero tus decretos. Salmo 118, 169-176 XXII (Tau) Que llegue mi clamor a tu presencia, Señor, con tus palabras dame inteligencia; que mi súplica entre en tu presencia, líbrame según tu promesa; de mis labios brota la alabanza; porque me enseñaste tus leyes. Mi lengua canta tu fidelidad, porque todos tus preceptos son justos; que tu mano me auxilie, ya que prefiero tus decretos; ansío tu salvación, Señor; tu voluntad es mi delicia. Que mi alma viva para alabarte, que tus mandamientos me auxilien; me extravié como oveja perdida: busca a tu siervo, que no olvida tus mandatos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Que tu mano, Señor, me auxilie, ya que prefiero tus decretos. Ant. 2. Tu trono, oh Dios, permanece para siempre. Psa 44 Las nupcias del Rey ¡Que llega e Esposo, salid a recibirlo! (Mat 25:6 ) I Me brota del corazón un poema bello, recito mis versos a un rey; mi lengua es ágil pluma de escribano. Eres el más bello de los hombres, en tus labios se derrama la gracia, el Señor te bendice eternamente. Cíñete al flanco la espada, valiente: es tu gala y tu orgullo; cabalga victorioso por la verdad y la justicia, tu diestra te enseñe a realizar proezas. Tus flechas son agudas, los pueblos se te rinden, se acobardan los enemigos del rey. Tu trono, oh Dios, permanece para siempre, cetro de rectitud es tu cetro real; has amado la justicia, y odiado la impiedad: por eso el Señor, tu Dios, te ha ungido con aceite de júbilo entre todos tus compañeros. A mirra, áloe y acacia huelen tus vestidos, desde los palacios de marfiles te deleitan las arpas. Hijas de reyes salen a tu encuentro, de pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Tu trono, Oh Dios, permanece para siempre. Ant. 3. Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo. II Escucha, hija, mira: inclina el oído, olvida tu pueblo y la casa paterna; prendado está el rey de tu belleza: póstrate ante él, que él es tu señor. La ciudad de Tiro viene con regalos, los pueblos más ricos buscan tu favor. Ya entra la princesa, bellísima, vestida de perlas y brocado; la llevan ante el rey, con séquito de vírgenes, la siguen sus compañeras: las traen entre alegría y algazara, van entrando en el palacio real. «A cambio de tus padres, tendrás hijos, que nombrarás príncipes por toda la tierra.» Quiero hacer memorable tu nombre por generaciones y generaciones, y los pueblos te alabarán por los siglos de los siglos. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Vi la nueva Jerusalén, arreglada como una novia que se adorna para su esposo.
T ERCIA L ECTURA BREVE Dan 6:27-28 Nuestro Dios es el Dios vivo que permanece siempre. Su reino no será destruido, su imperio dura hasta el fin. El salva y libra, hace signos y prodigios en el cielo y en la tierra. V . Rendíos, reconoced que yo soy Dios. R. Más alto que los pueblos, más alto que la tierra. O RACIÓN Señor Dios, Padre todopoderoso, infúndenos la luz del Espíritu Santo, para que, libres de toda adversidad, podamos alegrarnos siempre en tu alabanza. Por Jesucristo, nuestro Señor.
S EXTA L ECTURA BREVE Rom 15:5-7 Que Dio, fuente de toda paciencia, y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, según Jesucristo, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. En una palabra, acogeos mutuamente, como Cristo os acogió para gloria de Dios. V. El Señor ama a su pueblo R. Y adorna con la victoria a los humildes. O RACIÓN Señor, fuego ardiente de amor eterno, haz que, inflamados en tu amor, te amemos a ti sobre todas las cosas y a nuestro prójimo por amor tuyo. Por Jesucristo, nuestro Señor.
N ONA L ECTURA BREVE Phi 4:8 . Phi 4:9 b Hermanos, todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable, laudable, todo lo que es virtud o mérito, tenedlo en cuenta. Y el Dios de la paz estará con vosotros. V. Te ensalzaré, Dios mío, mi rey. R. Bendeciré tu nombre por siempre jamás. Oración Escucha, Señor, nuestra oración y danos la abundancia de tu paz, para que, por intercesión de santa María, la Virgen, después de haberte servido durante toda nuestra vida, podamos presentarnos ante ti sin temor alguno. Por Jesucristo, nuestro Señor.
C ONCLUSIÓN V. Bendigamos al Señor. R. Demos gracias a Dios.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.