03 SEMANA I - DOMINGO - Hora Intermedia
D OMINGO - S EMANA I Hora intermedia
T ERCIA, S EXTA, N ONA
V. Dios mío, ven en mi auxilio. R. Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya. H IMNO A nuestros corazones la hora del Espíritu ha llegado, la hora de los dones y del apostolado: lenguas de fuego y viento huracanado. Oh Espíritu, desciende, orando está la Iglesia que te espera; visítanos y enciende, como la vez primera, los corazones en la misma hoguera. La fuerza y el consuelo, el río de la gracia y de la vida derrama desde el cielo; la tierra envejecida renovará su faz reverdecida. Gloria a Dios, uno y trino: al Padre creador, al Hijo amado, y Espíritu divino que nos ha regalado; alabanza y honor le sea dado. Amén.
S ALMODIA Ant. 1. Mejor es refugiarse en el Señor, porque es eterna su misericordia. Aleluya. Psa 117 Himno de acción de gracias después de la victoria Jesús es la piedra que desechasteis vosotros, los arquitectos, y que se ha convertido en piedra angular (Act 4:11 ) I Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. En el peligro grité al Señor, y me escuchó, poniéndome a salvo. El Señor está conmigo: no temo; ¿qué podrá hacerme el hombre? El Señor está conmigo y me auxilia, veré la derrota de mis adversarios. Mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los hombres, mejor es refugiarse en el Señor que fiarse de los jefes. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Mejor es refugiarse en el Señor, porque es eterna su misericordia. Aleluya. Ant. 2. El Señor es mi fuerza y mi energía. Aleluya. II Todos los pueblos me rodeaban, en el nombre del Señor los rechacé; me rodeaban cerrando el cerco, en el nombre del Señor los rechacé; me rodeaban como avispas, ardiendo como fuego en las zarzas, en el nombre del Señor los rechacé. Empujaban y empujaban para derribarme, pero el Señor me ayudó; el Señor es mi fuerza y mi energía, él es mi salvación. Escuchad: hay cantos de victoria en las tiendas de los justos: «La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa, la diestra del Señor es poderosa.» No he de morir, viviré para contar las hazañas del Señor. Me castigó, me castigó el Señor, pero no me entregó a la muerte. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. El Señor es mi fuerza y mi energía. Aleluya. Ant. 3. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste. Aleluya. III Abridme las puertas del triunfo, y entraré para dar gracias al Señor. -Ésta es la puerta del Señor: los vencedores entrarán por ella. -Te doy gracias porque me escuchaste y fuiste mi salvación. La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad. -Bendito el que viene en nombre del Señor, os bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios, él nos ilumina. -Ordenad una procesión con ramos hasta los ángulos del altar. Tú eres mi Dios, te doy gracias; Dios mío, yo te ensalzo. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Ant. Te doy gracias, Señor, porque me escuchaste. Aleluya.
T ERCIA L ECTURA BREVE 1Jn 4:16 Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él. Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. V. Inclina, oh Dios, mi corazón a tus preceptos. R. Dame vida con tu palabra.
S EXTA L ECTURA BREVE Gal 6:7-8 Lo que uno siembre, eso cosechará. El que siembra para la carne, de ella cosechará corrupción; el que siembra para el espíritu, del Espíritu cosechará vida eterna. V. Tu palabra, Señor, es eterna. R. Tu fidelidad de generación en generación.
N ONA L ECTURA BREVE Gal 6:9-10 No nos cansemos de hacer el bien, que, si no desmayamos, a su tiempo cosecharemos, En una palabra: mientras tenemos ocasión, trabajemos por el bien de todos, especialmente por el de la familia de la fe. V. Te invoco de todo corazón, respóndeme, Señor. R. Y guardaré tus leyes.
O RACIÓN Vela, Señor, con amor continuo sobre tu familia; protégela y defiéndela siempre, ya que sólo en ti ha puesto su esperanza. Por nuestro Señor Jesucristo.
C ONCLUSIÓN V. Bendigamos al Señor. R. Demos gracias a Dios.
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