7. El rey y el culto
7. El rey y el culto
En conclusión, el rey, santificado por la unción y adoptado por Yahveh, es una persona sagrada, con lo cual parece estar habilitado para ejercer funciones religiosas. Se habla fácilmente del sacerdocio real en Israel. Se suele aludir a que los reyes de Egipto, de Asiría, de Fenicia eran sacerdotes. En la Biblia, Melquisedec es a la vez rey de Salem y sacerdote de El-Elyón, Gén14:18. Ahora bien, precisamente el Salmo110:4, que hemos interpretado como salmo de entronización, dice: «Tú eres sacerdote eternamente según el orden de Melquisedec.»
En los libros históricos, el rey aparece diversas veces como el señor del culto. David erige en Jerusalén el primer altar para Yahveh, 2Sam24:25, él es quien concibe el proyecto de erigirle un templo, 2Sam 7:2-3, y, según 1Cr 22-1Cr 29, idea en detalle el modo como se desempeñará su servicio. Salomón construye este templo muy junto a su palacio y lleva a cabo su dedicación, 1Re 5-8. Jeroboam es quien funda el santuario de Betel, recluta su clero, reglamenta su calendario festivo, 1Re 12:26-33; es un «santuario real», Am7:13. Los jefes del sacerdocio son funcionarios nombrados y destituidos por el rey, 2Sam8:17; 2Sam20:25; 1Re2:26-27; 1Re4:2, Joás publica ordenamientos relativos al templo, 2Re12:5-9, y Josías vigila su aplicación, 2Re22:3-7. Este mismo Josías toma la iniciativa de la reforma cultual y la dirige en persona, 2Re23. El sacerdote Urías ejecuta las modificaciones que introduce Acaz en el santuario y en su culto, 2Re 16:10-18.
Todavía más. Los libros históricos presentan a los reyes realizando personalmente actos sacerdotales. Ofrecen sacrificios: Saúl en Guilgal, 1Sam 13:9-10, David en Jerusalén, 2Sam6:13.2Sm6:17-18;2Sam6:24-25; Salomón en Gabaón, 1Re 3:4.1Re3:15, como también en las tres grandes fiestas del año, 1Re9:25. Algunos de estos textos pueden seguramente entenderse en sentido factitivo: el rey «hacía sacrificar», pero no todos son susceptibles de esta interpretación, que queda excluida por otros textos: 2Re16:12-15, donde se ve a Acaz subir al nuevo altar que ha hecho construir, y ofrecer el primer sacrificio, ordenando luego al sacerdote que continúe el culto; 1Re12:33, donde se dice que Jeroboam «subió al altar para ofrecer el sacrificio», cf. 1Re13:1s. Además, David y Salomón bendicen al pueblo en el santuario, 2Sam 6:18; 1Re 8:14, cosa que está reservada a los sacerdotes en Núm 6:22-27;1Cr 23:13. Salomón consagra el centro del atrio, 1Re 8:64. David lleva el 'fod bad, que es indumentaria probablemente en forma de mandil, propia de los sacerdotes en funciones, 2Sam 6:14. Contra estas injerencias del rey en el culto no elevaron ninguna protesta los profetas ni los libros históricos anteriores a la cautividad. Sólo al final de la monarquía se siente algún descontento, y 2Cr 26:16-20 dice que Ozías fue atacado de lepra porque había osado quemar incienso en el altar, que era privilegio de los descendientes de Aarón,2Cr 26:18; cf. Núm 17:5;1Cr 23:13.
Todos estos testimonios obligan a matizar la solución. El papel desempeñado por el rey en la reglamentación y vigilancia del culto y en el nombramiento del clero, no significa que fuera sacerdote; esto no desborda las prerrogativas que puede tener un jefe de Estado frente a la religión del Estado. Otra cosa muy distinta es cuando realiza actos propiamente sacerdotales, pero hay que notar que son sumamente raros los casos en que es evidente la participación personal del rey: la traslación del arca, la dedicación de un altar o de un santuario, las grandes fiestas anuales. El ejercicio ordinario del culto se deja en manos del sacerdote, 2Re16:15. La unción no da al rey carácter sacerdotal, puerto que, como ya hemos visto,⁶ no se ungía a los reyes en la época monárquica, sino'que la unción convierte al rey en persona sagrada en relación especial con Yahveh: el rey puede en circunstancias solemnes actuar como jefe religioso del pueblo, pero no es sacerdote en sentido propio.
Se podrá decir, sin embargo, que el Salmo110 es un salmo real y en él se llama «sacerdote» al rey. Recientemente se ha insinuado que este versículo, Sal110:4, no se dirigía al rey, sino al sacerdote al que el rey entronizaba, vv.1-3, y confirmaba en su función, y que estas palabras se dirigirían originariamente a Sadoq. habiendo sido compuesto el salmo en el reinado de David. La hipótesis es interesante, pero no parece estar suficientemente fundada. De otra manera se puede explicar el texto-' significaría que el rey es sacerdote, pero a la manera en que podía serlo un rey israelita y que ya hemos indicado, a la manera como se creía que lo había sido Melquisedec, rey y sacerdote de aquella Jerusalén en que se entronizaba a un nuevo rey. Era el esbozo de interpretación mesiánica del versículo que leemos en Heb 5:6.
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