183º Un nuevo caballo de Troya: la televisión en la casa.
Homero cuenta que el ejército griego, como no pudo conseguir la destrucción de Troya, decidió recurrir al engaño. A los griegos se les ocurrió construir un caballo enorme de madera y ocultar en su vientre algunos soldados.
Dejaron el caballo delante de las puertas de la ciudad y se escondieron detrás de una isla cercana. A la mañana siguiente, los troyanos encontraron aquel caballo abandonado en la playa y creyeron que sus enemigos se habían ido definitivamente. Decidieron llevar el caballo de madera dentro de la ciudad, como recuerdo de una tan larga guerra. Pero el caballo era tan grande que tuvieron que romper los muros de defensa de la ciudad. Al ocultarse el sol, los soldados, que estaban dentro del caballo, salieron y abrieron la puerta a los griegos que habían vuelvo de la isla. Y la ciudad fue, con toda facilidad, facilidad encendida y destruida Aquel caballo de madera no era solamente una obra de arte. sino una trampa que permitió a los enemigos penetrar en la ciudad.
Hoy día existe un nuevo tipo de caballo de Troya: la televisión. Es muchas veces también una obra de arte y no se puede renunciar, pero, como todas las invenciones del hombre, presenta también sus 'peros' y sus' ambigüedades'. La televisión puede echar a perder la buena educación que estamos dando a nuestros hijos. La televisión puede ser un enemigo que hemos dejado entrar en nuestra casa. ¿Cómo impedir que se convierta en enemigo que amenaza con destruir aquella formación humana y cristiana que con tanta fatiga se está dando en nuestras familias. ?
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