163º Si no sabes decir que 'no', tu 'si' no vale nada.
Una vez pude observar cómo una niña pequeña sufría al tener que escoger entre dos muñecas en una tienda llena de juguetes. Quiso ambas muñecas y se las puso bajo el brazo para salir. La mamá le hizo entender que tenía que elegir a una sola. Resignada escogió una; pero cuando llegó a la puerta, la pequeña se desprendió de la mano de la mamá y volvió corriendo al mostrador donde aún estaba la muñeca en la resignación de su abandono. Le dio un gran beso y volvió corriendo a su mamá. Una pequeña niña encantadora comenzaba a aprender lo difícil que es escoger.
Elegir es renunciar, no se puede conseguir todo lo que el corazón desea. Una novia que no es capaz de decir que no a su novio que la invita insistentemente a anticipar las relaciones propias de los esposos, ¿cómo podrá decir un sí responsable en el día de su boda? El sí presupone la capacidad de decir que no, es decir la libertad. El 'si' de la promesa matrimonial significa, algo semejante a la premisa de los mandamiento: "No tendrá otro Dios más que a mi" El sí del matrimonio, en la nueva alianza, significa: " No tendré otro hombre u otra mujer más que a ti" ¿Qué valor puede tener esta promesa si siempre se dejaron llevar por los deseos o impulsos? El acto libre es tal si sale de una persona que puede elegir entre una opción y otra.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.