151º 264 excavaciones inútiles para encontrar un pozo de petróleo.
Al ver cómo los esfuerzos de la maestra se estrellaban en la cerrazón mental de la pequeña ciega sordomuda, alguien le preguntó: "Pero, Ud. ¿nunca fue tentada de desanimarse? ¿Nunca se ha dicho: esto es imposible? o esto es totalmente inútil?" A lo que la maestra respondió: "Ese es el pecado original: desistir, desanimarse, declarar imposible lo que solamente es difícil"
Me impresiona el saber que los buscadores de petróleo tienen que excavar un promedio de 264 pozos para encontrar uno que les resulte rentable. Y no se desaniman por su cadena de fracasos. Siguen buscando, porque saben que un solo pozo fecundo vale la larga serie de búsquedas estériles.
Uno de los grandes pecados de los hombres es el desaliento, el tirar las esperanzas por la borda luego de una serie de fracasos. "No hay nada que hacer, esto es imposible" decimos. El que desiste de luchar, el que se resigna a cualquier fracaso, ya está condenado a no llenar su vida, a dejarla a medias.
Y es terrible comprobar que a los más de los hombres les falta más la constancia que la inteligencia.
No hay que tirar la toalla a la primera dificultad ni a la segunda o tercera. No olvidemos los 264 pozos excavados sin ningún resultado.
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