134º Cuando creó el camello... Dios quiso divertirse.
El cura padre Angel tenía una manera muy especial para catalogar a las personas. Por eso, un día que alguien elogiaba las magníficas virtudes de un obispo, recién elegido, preguntó: ¿Y se ríe mucho? "¡Ah no! le contestaron - es un hombre tremendamente serio, nunca se ríe. " A lo que el padre Angel añadió, por todo comentario "¡Hum! Un hombre que no ríe no me inspira confianza. "
Dios mismo ama la alegría, el buen humor y también el ridículo. A mirar a un camello, algunos dicen que, en aquel momento, cuando lo creó, Dios tenía gana de reírse, tanto es ridículo aquel animal.
El humor es siempre una victoria sobre el miedo. El miedoso y tímido tiende a ocultar su debilidad con una capa de seguridad y solemnidad. Cree que, endureciendo el rostro, nadie descubriría sus miedos interiores. Cuando un padre o un maestro se ponen a gritar, dan signo de inseguridad; creen que levantado la voz se hacen más fuertes y autoritarios.
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