San Gregorio VII
Hildebrando de Soana, monje y reformador, fue elegido papa en 1073 con el nombre de Gregorio VII. Encabezó la gran reforma de la Iglesia que lleva su nombre, contra la simonía y el concubinato del clero y por la libertad de la Iglesia frente al poder civil. Su pontificado quedó marcado por la querella de las investiduras con el emperador Enrique IV: Gregorio lo excomulgó y, en 1077, el emperador hubo de humillarse ante el papa en el castillo de Canossa para obtener el perdón. El conflicto se reavivó y Gregorio murió en el destierro, en Salerno, en 1085, diciendo: «Amé la justicia y odié la iniquidad; por eso muero en el exilio». Fue canonizado en 1606.
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