San Celestino I
Celestino I gobernó de 422 a 432 y desempeñó un papel relevante en las controversias cristológicas de su tiempo. Apoyó a san Cirilo de Alejandría frente a Nestorio, que negaba la unidad de Cristo y el título de Madre de Dios (Theotokos) a María. Sus legados participaron en el Concilio de Éfeso (431), que condenó el nestorianismo y proclamó la maternidad divina de María. Combatió también el pelagianismo y envió misioneros a Irlanda. Murió en 432.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.