Virgen de Urkupiña
La Virgen de Urkupiña, venerada en Quillacollo, cerca de Cochabamba, es una de las advocaciones más populares de Bolivia. Su nombre procede del quechua y se relaciona con la expresión que, según la tradición, pronunció una pastorcita al ver a la Virgen subir hacia el cerro, algo así como ya está en la montaña.
El relato cuenta que una niña que cuidaba ovejas encontró repetidas veces a una señora con un niño que jugaba con ella y la consolaba. Cuando lo contó en su casa y los adultos acudieron al lugar, vieron a la figura alejarse hacia las rocas del cerro. En el sitio se encontró luego una imagen de la Virgen, y allí se desarrolló la devoción.
La fiesta de Urkupiña es célebre por su componente festivo y por una costumbre singular: los peregrinos suben al cerro a recoger pequeñas piedras, que llevan consigo como símbolo de los bienes que esperan recibir, con el compromiso de devolverlas al año siguiente en señal de agradecimiento. La celebración mezcla la fe con danzas y música andina de gran colorido.
La fiesta principal se celebra el 15 de agosto, en torno a la Asunción. Quillacollo se llena entonces de peregrinos y de comparsas de bailarines. La Virgen de Urkupiña es conocida como protectora de la integración y de la prosperidad, y su devoción tiene un fuerte arraigo en el occidente boliviano.
Ubicación: Quillacollo, Cochabamba, Bolivia · Festividad: 15 de agosto
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