Nuestra Señora del Carmen
Nuestra Señora del Carmen está ligada a la orden de los carmelitas, nacida de los ermitaños que en la Edad Media vivían en el monte Carmelo, en Tierra Santa, lugar asociado al profeta Elías. De esa montaña tomó el nombre la familia religiosa que extendió la devoción por todo el mundo y la convirtió en una de las más populares del catolicismo.
El elemento más conocido de esta advocación es el escapulario, dos pequeños paños de tela unidos por cordones que se llevan sobre los hombros. La tradición carmelita lo relaciona con san Simón Stock, a quien la Virgen habría entregado el escapulario como signo de protección. Llevarlo expresa la consagración a María y la confianza en su amparo, sobre todo en la hora de la muerte.
Santos como Teresa de Jesús y Juan de la Cruz, reformadores del Carmelo, dieron a esta devoción una hondura espiritual centrada en la oración y la unión con Dios. La fiesta del 16 de julio recuerda la entrega del escapulario y se celebra con gran fervor en pueblos costeros y pesqueros, donde la Virgen del Carmen es venerada como protectora de los marineros.
En el mundo hispano la advocación tiene una difusión enorme. Es patrona de Chile y de su Ejército, de la Armada de varios países y de innumerables localidades. Las procesiones marítimas del 16 de julio, en que la imagen recorre el puerto sobre una embarcación, son una de las expresiones más vistosas de la piedad popular del verano.
Ubicación: Monte Carmelo, Tierra Santa; devoción universal · Festividad: 16 de julio
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.