Nuestra Señora de Ocotlán
La Virgen de Ocotlán se venera en un santuario barroco de gran belleza situado en Tlaxcala, una de las regiones de más antigua evangelización de México. La tradición narra que, hacia 1541, la Virgen se apareció a un indígena llamado Juan Diego Bernardino, junto a un manantial, en un episodio que la piedad local relaciona con el de Guadalupe.
Según el relato, la imagen apareció dentro del tronco de un ocote ardiendo, sin consumirse, de donde procede el nombre de Ocotlán, lugar de ocotes. La talla representa a la Inmaculada Concepción y se conserva en el camarín del santuario, una de las joyas del arte barroco mexicano por su decoración exuberante.
La devoción a Ocotlán está profundamente arraigada en Tlaxcala y en el centro del país. El manantial sigue siendo visitado por los peregrinos, que recogen su agua atribuyéndole propiedades de salud, en una práctica común a muchos santuarios marianos.
La fiesta principal se celebra el tercer martes de mayo, con romerías y festejos populares. Nuestra Señora de Ocotlán une la herencia indígena, el arte virreinal y la piedad mariana en uno de los conjuntos religiosos más notables de la región.
Ubicación: Ocotlán, Tlaxcala, México · Festividad: Tercer martes de mayo
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.