ne
partícula negativa, no, que no.
1. Se usa en oraciones independientes de exhortación, de mandato, de prohibición, de deseo: ne desperemus, no perdamos la esperanza; ne dicas, ne dixeris, no digas.
2. Se emplea en oraciones subordinadas de verbos de voluntad, actividad y deseo: impero ne exeat, mando que no salga; constituo ne domi maneas, decido que no te
quedes en casa.
3. En oraciones subordinadas de verbos de temor. En ellas ne pasa a significar que: timeo ne veniat, temo que venga. (En su origen: Ne veniat ! Timeo ¡ Que no venga! Tengo un temor.)
4. En subordinadas finales negativas, ne, para que no: claudo oculos ne pulvis me laedat, cierro los ojos para que el polvo no me dañe. Se usa también como partícula afirmativa, sí: ne ego, sí, yo. Con este valor deja de usarse después de Cicerón.
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