Babilonia
Designa la capital del imperio Neobabilónico (625-538 a.C.), ciudad a donde fueron deportados los habitantes de Jerusalén, tras su destrucción realizada por Nabucodonosor en 587 a.C. 2 Re 24,14. En Babilonia permanecieron cerca de 50 años hasta que Ciro, rey de Persia, autorizó la repatriación de los israelitas y la reconstrucción del templo de Jerusalén en el año 538 a.C. Esd 1,2-11.
Figuradamente se nombra a la ciudad perseguidora de los fieles y prototipo de la corrupción. Ap. 17,5
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