Zeus HIST.
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Historia
Es el soberano de los dioses de la mitología griega, el dios por excelencia (v. OLIMPO) y a quien los romanos llamaron Júpiter (v.). Por los epítetos con que se le designa en los poemas homéricos, y que deben reflejar un estadio anterior a los mismos, se advierte su primigenia concepción del dios del cielo, cuya acción se identifica con fenómenos atmosféricos: reúne las nubes, las disipa, produce el trueno o la lluvia y dispara su rayo. Otra característica de Z. en la poesía homérica es su predilección por las alturas; se complace majestuoso en la cima del Olimpo o sobre las cumbres del Ida. Se asemeja en todo ello a las antiguas divinidades de la tempestad veneradas en el Próximo Oriente, el dios sumerio-babilonio Enlil, el gran dios hitita Baal (v.), señor de la tempestad, o el asirio Adad, y en general se le atribuyen casi todas las características del dios primero de las llamadas religiones étnico-políticas (v.).La mentalidad helénica había de superar o completar pronto el valor o simbología cósmica -del dios, para hacerlo centro y origen de la armonía física y moral, preservador de la justicia, regulador del orden político y de quien reciben su poder y sus derechos los soberanos de la tierra. A partir de aquí, las funciones concretas que le atribuye el sentir de los griegos, son muy variadas: preside las reuniones políticas, protege los límites y fronteras, ampara a los mendigos y desterrados, hace huir al enemigo y se le invoca en la guerra. En su calidad de Z. Horkios vigila la fidelidad a lo jurado y castiga a los perjuros. Como Z. Xenios cuida de los sagrados derechos de hospitalidad que obligan al hombre. Es también Z. el protector de los vínculos familiares y se le ofrecían sacrificios regulares en el altar familiar. Supremo dios, Z. es, además, responsable de la distribución de bienes y males entre los hombres. Cuando la concepción del dios trascienda los límites de la mitología, Z. será, entre los estoicos (v.), la representación del dios único reflejado en el Cosmos; y las leyes que rigen el mundo, una pura forma de pensamiento.Según la Teogonía de Hesíodo (v.) Z. es el hijo menor de Cronos (v.) y Rea. Le había sido profetizado a Cronos por Urano que uno de sus hijos había de destronarle y, para evitarlo, los devoraba cuando nacían. Tal suerte habían corrido ya Hestia, Deméter, Hera (v.), Hades y Poseidón, cuando Rea consiguió salvar a su hijo menor, Z., entregando a la ciega voracidad de Cronos, en lugar del niño, una piedra envuelta en pañales. Cuando Z. llegó a su madurez, por consejo de Metis (la Prudencia), hizo ingerir a su padre una droga, merced a la cual vomitó los hijos que había devorado. Con ellos como aliados y con ayuda de los Cíclopes y Hecatonquiros, a quienes hubo de liberar primero de su encierro en el Tártaro (v. CROMOS), Z. sostuvo prolongada lucha (Titanomaquia) con los Titanes que apoyaban a Cronos. Victorioso en la lid, Z. se repartió el poder con sus hermanos: Poseidón quedó dueño y señor de las aguas; Hades, soberano del mundo subterráneo, reservándose Z. el gobierno del resto. Posteriormente hizo frente, con éxito, a los Gigantes (Gigantomaquia) y al monstruo Tifón.Las uniones de Z. con diosas o mortales son frecuentes en la mitología griega; y su descendencia, muy abundante. Ello puede explicarse en relación con la enorme variedad- de cultos locales; pocas regiones no se vanagloriaban de tener un héroe epónimo fruto de un amorío de Z. (v. p. ej., DIONISO; HÉRCULES...). Su primera esposa divina fue Metis y la segunda Temis, de quien nacieron las Moiras. Con Dione engendró Z. a Afrodita (v. vENus). La esposa del Z. arcádico es Maya, de quien nació Hermes. Con Leto engendró Z. a Artemis y Apolo (v. DELOS). Otras esposas suyas fueron Mnemosine, Deméter (v. ELEOSIS) y Hera (v.) con la que parece establecer un régimen de monogamia reflejado en la Ilíada de Homero. Sobre éstas y otras leyendas referentes a Z., cfr. p. ej., Higinio, Fabulae, ed. J. H. Rose, Leyden 1934, 2, 7, 8, 19, etc.Dios nacional, más que ningún otro, de todos los griegos, Z. era venerado en numerosos santuarios de toda la geografía helénica, situados en las cumbres muchos de ellos, sobre el Liceo en Arcadia o en la cima del monte Tómaro, a cuyo pie estaba, por lo demás, el célebre santuario de Dodona. El más importante de todos fue el de Olimpia, escenario de los juegos cuatrienales en honor de Z. y auténtico santuario de la Hélade.V. t.: CRONOS; DELOS II; DIONISOS; Dios-PADRE; GRECIA VII; HADO; OLIMPO; ORFISMO; TEOCRASIA; TEOFANÍA I.I. L. PÉREZ IRIARTE.
BIBL.: P. GRIMAL, Diccionario de la mitología griega y romana, Barcelona 1966, 545-549; O. SEEMAN, Mitología Clásica Ilustrada, Barcelona 1960, 12-16, pass.; A. B. CooK, Zeus, Cambridge 1925; M. P. NILSSON, Vater Zeus, en "Archiv für Religions wissenschaftu, 1938, 156-171.
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