Zapata, Emiliano
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Biografía GER
producción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
N. en Buenos Aires (Argentina) el 13 sept. 1902, de padres españoles. Cuando tenía tres años, la familia se traslada a España, e Isidoro estudia las primeras letras en Ortigosa de Cameros (Logroño) y más tarde en Logroño, donde cursa el bachillerato, en el Colegio de San José, de los Hermanos Maristas. En 1920 ingresa en la Escuela de Ingenieros Industriales de Madrid. Al acabar la carrera (1927), prestó sus servicios como Jefe de material ferroviario, en la factoría de Matagorda (Cádiz), de la Sociedad Española de Construcciones Navales, ya los pocos meses pasó a Málaga, a la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces. En agosto de 1930 pidió la admisión en el Opus Dei, fundado dos años antes, y este hecho significó para I. Z. un rumbo definitivo. Sin tener que abandonar la profesión que ejercía, su trabajo cobró desde entonces un nuevo significado: Dios le quería allí, en su labor, siendo ingeniero, tratando de santificarse y de ayudar a los demás a santificarse a través precisamente de la tarea profesional. En 1932, todavía en Málaga, es destinado a los Talleres Generales de los Ferrocarríles Andaluces, como Inspector de Locomotoras y Ténderes. Eran años política y socialmente difíciles, y casi continuamente se producían conflictos laborales y disturbios callejeros. A pesar de la simpatía de que gozaba entre sus subordinados, no faltó quien le amenazara -incluso por carta- por su significación como católico, pero él seguía tranquilo: "La voluntad de Dios -escribió por entonces a un amigo- nos dará siempre lo mejor , aunque pueda ser o parecer contrarío a nuestros deseos". Durante aquellos años fue profesor de Matemáticas superiores y de Electrotecnia en la Escuela Industrial de Málaga; tesorero del Patronato local de Formación Profesional; profesor de un asilo de jóvenes, donde con frecuencia servía personalmente en el comedor; Presidente honorario de la Federación de Estudiantes Cató licos; Secretario de la Delegación en Málaga de la Asociación Nacional de Ingenieros Industriales. Dirigió, entre otras obras, la construcción de un salto de agua y la instalación de una central eléctrica en Frigiliana (Málaga), y realizó diversos proyectos de obras metálicas y de hormigón armado. En 1936 estalla la guerra civil española. Providencialmente, I. Z. se había trasladado poco antes a Madrid, para encargarse de la administración de una residencia de estudiantes que el Opus Dei dirigía en la calle de Ferraz. Su condición de ciudadano argentino le permitió moverse con cierta libertad y durante la guerra -con aprobación del Fundador del Opus Dei- se quedó en Madrid, en contacto frecuente con los otros socios del Opus Dei, que se encontraban escondidos o refugiados en Embajadas y Legaciones, presos en la cárcel o alistados en el frente. Al terminar la guerra, desempeñó en Madrid la jefatura de la Oficina de Estudios de Material y Tracción de los Ferrocarriles del Oeste, ya esos mismos campesinos.
Z. se une en 1910 a F. I. Madero contra el dictador Porfirio Díaz, y es nombrado jefe supremo del movimiento revolucionario del sur. Muerto Torres Burgos. delegado de Madero, Z. queda como jefe maderista de Morelos y aplica el plan de San Luis Potosí (sublevación contra P. Díaz, reforma agraria, etc.), por lo que se enemista a comerciantes y otros ciudadanos desacordes con sus excesos. En abril de 1911, los zapatistas dominan el sur del Estado de Morelos. El 28 de noviembre de ese mismo año, una Junta revolucionaria aprueba. a propuesta de Z., el plan Ayala: sustitución de Madero por Pascual Orozco o por Z.. y se establecen las bases del agrarismo mexicano. El enfrentamiento Z. -Madero se produce al no cumplir éste las reformas prometidas, después que Z. había hecho un alto en su actividad revolucionaria. desarmando a parte de sus seguidores. La lucha se recrudece además por el movimiento reaccionario de Victoriano Huerta y Bernardo Reyes. Z. vuelve a armar a su gente y, asesinado Madero (febrero 1913). reorganiza sus fuerzas, apoderándose de casi todo Morelos (mayo 1914). donde lleva a cabo su plan reformista. una vez caído Huerta (agosto 1914).
Es entonces cuando el movimiento zapatista adquiere cierta cohesión y fuerza. incorporándose al mismo pensadores e ideólogos. entre ellos anarquistas y filomarxistas. "Tierra y libertad" es el lema del movimiento; pero la ruptura con Venustiano Carranza en la convención de Aguascalientes (noviembre 1914) dificulta su expansión. Tampoco dura mucho tiempo el acuerdo con P. Villa, y la represión carrancista afecta a los zapatistas, que quedan aislados en el sur. Con la Constitución de 1917, de avanzado carácter social, que establece la reforma agraria, y Carranza como presidente constitucional, la lucha de Z. no parece tener demasiado sentido. Además, al dirigirse Z. a los revolucionarios y trabajadores de toda la República, englobando en sus planes a los obreros urbanos, su actitud resulta molesta para la clase política en el poder. Por ello, Z. es asesinado ’en la hacienda Chinameca el 19 abr. 1919, en una emboscada preparada por el coronel Jesús Guajardo, que se había hecho pasar como zapatista, y que actuaba por mandato del general Pablo González. aliado de Carranza.
Junto a su hermano Eufemio, Z. representa al pueblo indígena marginado. Las alabanzas y vituperios a él dirigidos oscilan entre considerarle apóstol del agrarismo y Atila del sur de México. Ya queda dicho que el zapatismo sobrevive al creador; lo continúa Magaña en ese mismo año de 1919, pero muchos zapatistas terminan por colaborar con los constitucionalistas. Así lo hace Genovevo de la O, que apoya al presidente Alvaro Obregón ( 1920-23), ejecutivo de un amplio plan reformista, que podía contentar a los seguidores de Zapata. En 1940, Genovevo de la 0 funda el Frente zapatista de Morelos Hasta el presente, el zapatismo ha inspirado algunos movimientos campesinos y parece estar presente en la mente de los gobernantes de México.
CARLOS R. EGUÍA
BIBL. : A. MORALES IIMÉNEZ, Historia de la revolución mexicana, México 1951; G. MAGAÑA, Emiliano Zapata y el agrarismo en México, 2 vol., México 1951; I. WOMACK, Zapata y la revolución mexicana, México 1969; R. BLANCO, Zapata, México 1970; S. CHÁVEZ, Emiliano Zapata, México 1972; E. RUIZ GARCfA, Zapata, tierra y libertad, Madrid 1972; S. GRAGNOLINO, Zapata, la revolución campesina en México, Buenos Aires 1972.
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