Zacatecas ARTE
Categoria:
Arte
II. ARTE. La estructura urbana de Z. responde al planeamiento propio de una ciudad minera. Lo mismo que Guanajuato, carece de la ordenación en cuadrícula, propia de la mayor parte de las ciudades hispanoamericanas; las calles son estrechas, frecuentemente sobre terreno en pendiente, y acusan un trazado irregular.En conjunto, Z. es esencialmente una ciudad dieciochesca, levantada como consecuencia de la riqueza de sus minas de plata, la cual todavía hoy tiene una importancia primordial, y con un importante conjunto de monumentos en los que se destaca un barroquismo muy particular. Aunque son monumentos de gran importancia y coste de obra, predomina en ellos un tipo de decoración al margen de’ soluciones cultas, con un delicioso toque de encanto popular. A ello se suma el color rojizo de la piedra, que pone una nota de uniformidad cromática a todo el conjunto.La tendencia a una labra gruesa, en la que los elementos naturalistas de la decoración tienden hacia composiciones geométricas, la hallamos en obras tempranas dentro del s. XVIII, como la iglesia del convento de Guadalupe, cuya bella portada, de gruesa labra, atestigua esta progenie local. En esta misma línea destaca la catedral de Z., edificio de gran sencillez en su interior -lo que ha hecho pensar si no será fruto de un proyecto del s. XVII- y de gran profusión barroca en su bella portada y campanarios. Es ejemplo que expresa el apogeo de la vida de la ciudad y obra maestra del barroco mexicano, lo que equivale a decir, por extensión, de todo lo hispánico. La "invariante" española de las portadas profusamente decoradas, de tanto desarrollo desde la época de los Reyes Católicos, alcanza en la catedral de Z. una nueva dimensión, animada por soluciones del genio local; constitúyen uno de los ejemplos más cumplidos del ritmo reiterativo y exuberancia de la decoración barroca.
Muy representativos del barroco de Z. son la fachada de la iglesia de S. Domingo, contemporánea de la catedral, en la que se produce un ondulado remate del paramento. Un ejemplo importante de la influencia del barroco de la capital lo hallamos en el claustro de S. Agustín.Durante el s. XIX, la actividad artística continúa. Uno de los edificios más importantes es la capilla de Nápoles (monasterio de Guadalupe), cuyo proyecto corresponde a fray Juan Méndez (m. 1863); las pinturas, fechadas en ese año, son de Gutiérrez. Una adaptación de lo europeo a gustos propios se halla en el teatro Calderón y el hotel Cristina.VECTOR NIETO.
BIBL.: D. ANGULO IÑIGUEZ, Historia del Arte hispanoamericano, II, Barcelona 1950; A. BONET CORREA, La arquitectura de la época porfiriana en México, México 1966; E. MARCO DORTA, Arte hispanoamericano, en Ars, 1973.
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