Xirgú, Margarita
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Biografía GER
Actriz de origen español, n. en Molins de Rey, en 1889. Verdadera renovadora de la escena, continúa el mismo objetivo que había fomentado María Guerrero, dignificando el teatro y elevando la afición del público, colaborando en el esfuerzo del actor por integrarse en sociedad. Le caracteriza, aparte sus innegables dotes interpretativas, una excelente dicción y una voz llena de matices. Debuta como actriz profesional en 1906 en el teatro Romea de Barcelona con la obra de Guimerá Mar y cielo. Su tendencia le orienta hacia el teatro poético; alternando pn los teatros Romea y Príncipe, interpreta La reina Jove de Guimerá, La campana sumergida de Hauptmann, y obras de Iglesias y Rusiñol. Se atreve a escenificar Salomé de Wilde, que produce un escándalo en la Barcelona de costumbres burguesas de principios de siglo y que le obliga a pasar a teatros de inferior categoría, el Nou y el Tívoli. En 1912, él empresario de los teatros Odeón y Colón de Buenos Aires la contrata, haciendo una gira por Améríca del Sur, a donde lleva un repertorio de teatro clásico español, junto con obras de autores jóvenes. Este interés por el autor, demostrará M. X. a lo largo de toda su vida. Estrena obras de Benavente (El mal que nos hacen, La mariposa que voló sobre el mar, El dragón de fuego, Los ojos de los muertos) , Valle Inclán (El yermo de las almas) , junto a otras de consagrados, como Galdós (Marianela, S. fuana de Castilla) y de extranjeros como D’Annunzio, Bernstein, Lenormand y Pirandello.La aportación de M. X. a la modernización del teatro es fecunda, No sólo en su intento de dignificar la vida del actor profesional, sino elevando el nivel cultural del teatro, procurando que los decorados tengan rango de buen gusto, que el vestuario sea acorde con la pieza, realizado todo por especialistas en el ramo. Por primera vez se pone una obra sin la ayuda del apuntador. Es 1920 y tiene por escenario el teatro Español, de Madrid, con La niña de Gómez Arias, una obra poco conocida de Calderón de la Barca. Moderniza y transforma el escenario, simplificando la tramoya, eliminando lo innecesario. A su regreso de su segunda gira por América, esce. nifica a Séneca en el teatro romano de Mérida, sobre una traducción que, expresamente, hace Unamuno. En ese tiempo de los años 20, M. X. estrena a Casona ( La sirena varada) , a Alberto Insúa y conoce a García Lorca, de quien pone en escena sus Mariana Pineda y Yerma. Esta colaboración Lorca-X. representa la identificación más eficaz de autor e intérprete, ambos a la búsqueda de lo auténtico. Le estrena en 1930 La zapatera prodigiosa, en el teatro Español, de Madrid, con trajes diseñados por Picasso y decoraciones ajustadas a bocetos del propio Lorca. En 1935 representan M. X. y Borrás el drama de Lope de Vega en el propio pueblo testigo de los acontecimientos de Fuente ovejuna. Un año antes ha estrenado Doña Rosita la soltera, y uno después, con Rivas Cherif como director, embarca camino de la Argentina, donde le sorprende la Guerra española. Desde entonces, comprometida políticamente, milita en las filas republicanas, aunque no le impide pedir y obtener la nacionalidad chilena, en 1937 ( Enciclopedia Cumbre, XIV, México 1958, 286).
Su actuación en América, desde entonces, ha sido brilliante, dedicándose a la revalorización del teatro español, clásico y contemporáneo, ante un público poco conocedor del quehacer artístico español o con visión parcial derivada hacia lo folklórico. Este empeño lo identifica a un afán pedagógico; funda en 1940 la Escuela de Arte Dramático de Santiago de Chile, germen del futuro Teatro Universitario chileno. Esta dedicación didáctica limitará sus actuaciones escénicas. que a partir de esa fecha se distancian cada vez más. Como muchas grandes actrices, también M. X. se atreve con el papel protagonista de Hamlet, haciéndolo desprovisto de én. fasis y de pretensiones. Estrena en 1945, en el teatro Avenida de Buenos Aires, La casa de Bernarda Alba de Lorca, repone La Celestina y, nombrada directora de la Escuela Municipal de Arte Dramático de Montevideo y luego directora de la Comedia Nacional de Uruguay ( 1950), forma destacadas promociones de intérpretes. La última aparición como actriz de M. X. es en 1962, en el IV centenario del nacimiento de Lope de Vega, interpretando Peribáñez y el comendador de Ocaña en Montevideo y La dama boba en Buenos Aires. Desde 1950 ha vivido en Punta Ballenas, Uruguay. M. en Montevideo en 1969.
F. PÉREZ-LILA
BIBL. : O. GUANSE, Margarita Xirgú, Barcuona 1963; F. VAZQUEZ OCAÑA, García Larca, México 1956.
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