Valmaseda, Juan de
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Biografía GER
Escultor español de la primera mitad el s. XVI, perteneciente a la escuela castellana. Debió de nacer hacia 1487, en lugar que se desconoce, pero oriundo del País Vasco, a juzgar por su apellido. Su madre se llamaba María de Vertabillo, lo que hace suponer que naciera en Castilla, dado que tal apellido es el nombre de un pueblo de la provincia de Palencia. Estuvo casado con Catalina de Medina, la cual, al hacer testamento en 1576, declara que su marido había ya fallecido y estaba sepultado en la iglesia palentina de s. Lázaro. Menciona a tres hijos: Juan, fray Francisco y María. Sus andanzas transcurren por Burgos, León y Palencia. Como su obra se concentra en la provincia de Palencia, a esta escuela debe adscribírsele. Es el más fiel depositario de la tradición goticista. Sus esculturas adquieren un matiz trágico. No se detiene ante los expresivismos más atroces. Abunda en violencias y ritmos tan audaces, que su arte es paradigma del profundo sentido personal que anima a lo español durante el Renacimiento. Anticipa a Berruguete, en quien influye.La estancia de V. en Burgos hace que su arte modifique su acritud. De Vigarny y mejor aún de Siloe extrae el encanto de las líneas curvas, de los ritmos dulces renacientes; de él asimila la típica manera de disponer la cabellera, en largas crenchas retorcidas; e igualmente la disposición del paño de pureza, en finos pliegues, como si estuvieran mojados. La primera mención es de 1514, en que aparece en Burgos, trabajando a las Órdenes de Nicolás de Vergara en el sepulcro de los Gumiel, en la iglesia de S. Esteban. Las piezas que pueden atribuírsele muestran su técnica nerviosa, pero Con atisbos de Vigarny. Dos años más tarde trabaja en Oviedo, en el retablo mayor de la catedral, contratado en 1511 por Giralte de Bruselas. Es obra segura de su mano la escena de la Incredulidad de S. Tomás, pero también le pertenecen otras. En 1519 contrata en Palencia el Calvario, que remata el retablo mayor de la catedral. Se ha producido un recrudecimiento de lo gótico, de suerte que es la escultura que mejor pregona esa supervivencia de lo medieval durante el Renacimiento. La figura de Cristo aparece cruelmente desecada. Al pie, la Virgen muestra su dolor en esa silueta curva que se balancea, detalle que pregona el alba del renacimiento en Valmaseda. No hay duda de que Alonso Berruguete se inspira en S. Juan cuando realiza el del Calvario del retablo de S. Benito, de Valladolid.
V. vuelve a Burgos en 1520, para intervenir en un pleito suscitado entre los plateros y otros maestros de la ciudad. El prof. Weise asigna a esta estancia varias esculturas de la capilla del Condestable en la catedral, que Gómez Moreno prefiere dejar en el haber de Diego de Siloé. Se explica esta disparidad de pareceres por el hecho de que V. incrementa el influjo de Siloé sobre su arte. Parecen de V. las puertas de la capilla del Hospital del Rey en Burgos. En 1524 aparece residenciado en León, pues así lo declara al contratar un retablo para la iglesia de S. Francisco en Medina de Rioseco, no conservado. De ese mismo año son las esculturas de cuatro evangelistas y un Calvario en la catedral de León, pro. cedentes de un retablo. Luego aparece definitivamente afincado en Palencia. Su pieza maestra en este periodo último es el retablo de S. Ildefonso, en la catedral. El Renacimiento se ha impuesto y la talla ha llegado a las mayores exquisiteces. Pero aun así la propensión a lo distorsivo se mantiene en piezas como la Piedad. Es curioso que sobre el influjo de Siloé asome ahora el del propio Berruguete. Le pertenecen asimismo el Crucifijo de la iglesia palentina de Nuestra Señora de la Calle, el retablo de Villamediana y varias piezas en el de la iglesia de S. Pedro de Fuentes de Nava. Como obras de taller se conceptúan los retablos de San Cebrián de Campos y Torremormojón, en la provincia de Palencia ambos. Más lejanamente se sitúa el retablo de la iglesia de S. Pedro, en Becerril de Campos, ahora en la catedral de Málaga. Su influencia en las provincias de Palencia y Valladolid es poderosísima.
J.J. MARTÍN GONZÁLEZ.
BIBL. : I. M. DE AZCÁRATE, Escultura del siglo XV1, Madrid 1958; I. CAMÓN AZNAR, Juan de Balmaseda, (Goya" (1956); M. GÓMEZ-MORENO, Las águilas del Renacimiento, Madrid 1941.
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