Salamanca IV. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
Capital. Arquitectura. De la S. romana no quedan más vestigios que restos de muralla en la zona que se ha salvado de la muralla vieja, y la mitad del puente mayor del Tormes. El otro medio se había reedificado en el s.XVI, según Juan Ramón Trasmiera lo explica en el Triunfo Reimundino al decir: "La puente fue edificada / Por artificio romano / Lo otro medio, es hispano". Los 15 arcos próximos a la ciudad son originales y los restantes se reconstruyeron después de la avenida de S. Policarpo en 1626, como consta en una inscripción de 1677, en uno de los postes que hay a la entrada del puente.Por el camino latino de la Plata, ruta de los peregrinos que desde Oriente iban a Santiago, y de peregrinos europeos a los Santos Lugares, penetró la corriente artística que produjo el románico-bizantino de S., Zamora y Toro. Este insólito modelo de románico occidental, con las características de arcos apuntados, lisura de elementos arquitectónicos, cúpula gallonada sobre cimborrio, se da en la catedral vieja, cuya fundación se atribuye al repoblador, el conde Raimundo de Borgoña. S. Martín, el segunda templo románico después de la catedral, conserva también el trazado y ornamentación bizantinos. S. Julián, S. Juan de Bárbalos, S. Cristóbal, S. Tomás Cantuariense, S. Marcos y el ex convento de S. María de la Vega, son otros tantos templos que con mayor o menor fortuna conservan su primitiva arquitectura románica.También el arte de los moros andaluces por el camino de la Plata llega al Tormes, mezclándose con el románico de piedra (capilla de Talavera en la catedral vieja) o el puro mudéjar (convento de las Dueñas) o decorando techumbres como aún puede verse en las armaduras moriscas de los conventos de las Isabeles, Úrsulas, Claras y la extinguida clausura de Sancti-Spiritus o en las iglesias románicas de S. Marcos y S. María de los Caballeros, así como en las aulas de Escuelas Menores y en el claustro bajo de Escuelas Mayores. Y en el zaguán de este último edificio, lacería polícroma y friso de atauriques. Los primeros impactos góticos son del s. XIII (catedral vieja); continúa el gótico en centurias posteriores hasta el s. XVI; muestras de esta arquitectura hay en la catedral vieja, S. Martín, Torre del Aire y del Clavero, casas de las Conchas y de Abarca Maldonado, catedral nueva, S. Esteban, Las Dueñas, Úrsulas, Bernardas, Sancti-Spiritus, S. Benito, Universidad y hospital del Estudio.La corriente clásica nace en S. dentro del módulo gótico. Pronto aparece el plateresco (v.; comienzo s. XVII con tal pujanza que pocos monumentos renacentistas escapan a su inkiencia; los elementos clásicos sirven a las muestras de piedra tallada con tal maestría que más parecen repujados de platería. S. ocupa un lugar preeminente en este momento feliz del arte español. Merecen citarse como obras maestras: La Universidad, S. Esteban, Monterrey, casa de las Muertes, Dueñas, Irlandeses, Escuelas Menores, Diputación, casa de los Maldonados, Sancti Spiritus y Corpus Chrísti. Escapan a esa influencia plateresca el pórtico de S. Esteban, construido dentro de la más pura línea renacentista; y la iglesia de las Agustinas, de acusada inspiración italiana.El barroco salmantino- adquiere también rango y resonancia, con la ejecución de la plaza Mayor (1729), la Real Clerecía (1617) y colegio de Calatrava (1717). Después de la mitad del s. XVIII vuelven a retoñar las serenas formas greco-romanas en el neoclásico edificio del colegio Viejo o de S. Bartolomé, con imponente fachada de dos cuerpos, peristilo delante y patio con dable galería, la inferior de orden dórico, y la superior de orden compuesto.Escultura y pintura. Aunque la riqueza básica de la monumentalidad salmantina es la arquitectura, templos, clausuras y universidad guardan un tesoro de cuadros, tablas y otros objetos que forman un segundo patrimonio artístico. El catálogo es extenso y sólo haremos cita de lo más relevante: la Virgen de la Vega románico-bizantina y los Cristos también románicos de S. Cristóbal, S. Juan de Bárbalos y Sancti-Spiritus, las pinturas góticas de la capilla de S. Martín (1262) y el retablo mayor de Nicolás Florentino (v.; 1445) en la catedral vieja; el Cielo de Salamanca, de Fernando Gallego (v.), en la universidad; la colección de Ribera (v.), en las Agustinas, con el inmortal cuadro de la Purísima; el retablo de Berruguete (v.), en los Irlandeses; el grupo de la Asunción, de Gregorio Fernández (v.), en la catedral Nueva, y en este mismo templo, la Virgen de las Agustinas, de Salvador Carmona; es también de Carmona el Azotado de la Clerecía. En forja, la pieza maestra de la reja sepulcral en la capilla de Anaya.Provincia. También la provincia salmantina presenta otro prestigioso conjunto arquitectónico. En lugares de la vecindad del Camino Jacobeo del Sur, a la vera del mismo o en ramales confluyentes, se encuentran huellas de románico en piedra y ladrillo. El repertorio de localidades es nutrido: Fuenterroble de Salvatierra, Arcediano, , Santo Tomé, San Felices de los Gallegos, Hinojosa del Duero, Zamayón, Palencia de Negrilla, San Pelayo, Almenara, La Orbada, Peñarandilla, Villoria, Aldeaseca de la Frontera, Paradinas de San Juan, Alba de Tormes, Ciudad Rodrigo, etc. La Puerta del Perdón de la catedral mirobrigense es un trasunto del Pórtico de la Gloria de la catedral compostelana. El grupo escultórico del Apostolado con Cristo y la Virgen, que se conserva en el ábside mayor de la iglesia de S. Juan de Alba de Tormes, hizo recordar a Gómez Moreno la portada de Moissac.La población más monumental después de S. es Ciudad Rodrigo, a pesar de la devastación que en 1810 causó el sitio que a la plaza fuerte puso un ejército napoleónico de 50.000 hombres. La muralla se conserva íntegra, en parte obra medieval, y en parte reformada en el s. XVII, para adaptarla a las nuevas normas defensivas de entonces. Los monumentos de la antigüedad mirobrigense son el verraco tallado en granito (jabalí o cerdo) y tres grandes columnas romanas, que son las que aparécen en la heráldica municipal. Todavía conserva la ciudad notables mansiones señoriales: la de los Cuetos y la del Cañón con ornamentación (plateresca); la de los Gómez Silva (de estilo severo); la de los Mirandas (herreriana); la de los Cuernos (renacentista); la de los Águilas (de traza gótica y reja plateresca) y los palacios de los Castros y del Príncipe (platerescos). La casa consistorial también es renacentista. La última edificación civil que nos resta reseñar (como sobresaliente) es el alcázar de Enrique II.Lo más importante de la monumentalidad religiosa es la catedral, con muestras de románico, gótico y plateresco; destacan en su interior la riqueza escultórica, el lujo de ornamentación y el significado simbólico de un románico que, si bien está dentro del grupo salmantino, adquiere una peculiar cualidad capaz de diferenciarle de S., Toro y Zamora. Otro gran monumento religioso es la capilla de Cerralbo, fundación del card. Francisco Pacheco y Toledo, primer arzobispo de Burgos, embajador en Roma y virrey de Nápoles, que aunque iniciada la construcción en 1588 y concluida en 1685 se concibió y mantuvo hasta la terminación dentro de las sencillas formas herrerianas. Completan el repertorio de la arquitectura religiosa las iglesias románicas de S. Pedro y S. Andrés, y S. Agustín, de las postrimerías del gótico mirobrigense.Ledesma ocupa el tercer lugar, con su puente medieval (que aparece en el blasón concejil), la fortaleza también medieval, restos de muralla, S. Elena, de origen románico; S. Pedro, del s. xvi, y la parroquia de S. María, gótico decadente, dentro todo de un casco urbano anclado en el tiempo que da a la villa prestancia y evocación.Alba de Tormes, pese a los avatares que ha sufrido, conserva tres iglesias románicas, varios conventos del s. XVI y el Torreón de la Armería del famoso alcázar de la casa ducal de Alba, restaurada en 1961.En Béjar existe una iglesia románica de ladrillo (S. María) y dos del s. XIII, Santiago y S. Juan, así como restos del palacio ducal.S. LLOPIS LLOPIS.
BIBL.: M. FALCáN, Salamanca artística y monumental, Salamanca 1864; S. LLOPis LLOPIS, Por Salamanca también pasa el camino de Santiago, Salamanca 1965; J. ÁLVAREZ VILLAR, Salamanca, Salamanca 1966; M. GóMEZ MORENO, Catálogo monumental de la provincia de Salamanca, Madrid 1967; F. CHUECA GOITIA, La catedral nueva de Salamanca, Salamanca 1951; J. CAMÓN AZNAR, Guía de Salamanca, Salamanca 1953; F. CHUECA GOITIA, Historia de la Arquitectura española, Edad Antigua. Edad Media, Madrid 1965; G. KUBLER, Arquitectura de los siglos XVII y XVIII, en Ars XIV, Madrid 1957.
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