Rávena (ravenna) II. Exarcado. HIST.
Categoria:
Historia
Justiniano (v.), Emperador único desde el 527, y sucesor de su tío Justino, emprendió la conquista de Occidente en el 530 e intervino en Italia contra los ostrogodos (v.), por medio de sus generales Belisario y Narsés; restableció la unidad imperial y rindió en R. al ostrogodo Vitiges (mayo 540), que había sustituido en el 536 a Teodato. Destruido el reino ostrogodo por Justiniano, los emperadores bizantinos ejercieron su soberanía en los territorios conquistados en Occidente, formando con ellos un exarcado o gobierno (v. BIZANCIO I, 4). A la muerte de Justiniano (565), Bizancio tuvo que hacer frente al peligro persa, que Justino II fue incapaz de conjurar, creando graves dificultades al Imperio, cuya dirección pasó a los grandes generales: Tiberio, Constantino y luego Mauricio (m. 602), los cuales rechazaron a los persas y ávaros. Italia quedó desguarnecida y los lombardos (v.)ocuparon rápidamente el Norte de Italia, sin apenas encontrar resistencia, y poco después de la muerte de Alboino, su jefe (m. 572), 35 duques lombardos declararon abolida la monarquía y se repartieron las ciudades del Norte italiano, erigidas en cabeceras de igual número de ducados. Instaurada de nuevo la monarquía entre ellos, en la persona del duque Autario (584-590), quedaron en Italia como tributarios de francos y bizantinos, con capital en Pavía y dominando todo el territorio desde los Alpes a Benevento.El exarcado de R. y dominios bizantinos, cuya administración quedó organizada en tiempos de Justino II (565), eran gobernados por los exarcas o gobernadores designados por Bizancio, cargo que desde el 584 se había impuesto al prefecto y a la Administración civil, reasumiendo en sí todos los poderes. Por esta razón el territorio en torno a R. fue llamado exarcado. La ciudad romana o más antigua estaba en la parte sudoeste de la actual, parte que aún conserva la planta cuadrangular romana y que luego se alargó hacia el E y NE. Al SE se extendía el suburbio de Cesarea atravesado por la vía que conducía a Classis, el puerto militar romano. La iglesia de Santa María in Porto Fuori indica el límite del puerto antiguo. El mar se acercaba a R. hacia el E, y por el O llegaba a la ciudad, a través de la laguna, la Fossa Augusta y el tramo del Po, llamado Padareno. Hoy todo está enterrado, y el mar dista de 4 a 5 m3 la Pineta, que señala la línea del antiguo Lido.El territorio bizantino en Italia, a principios del s. VII, estaba integrado por las islas de Córcega, Cerdeña, Sicilia (que nunca fue lombarda), las regiones litorales de Liguria, Istria, Oderzo y el Véneto; Amalfi, Sorrento, Nápoles, Comacchio, la Pentápolis (Rímini, Pésaro, Fano, Sinigaglia y Ancona), en el paso de Perugia que separaba los territorios, norte y sur, lombardos; y el exarcado de R., propiamente dicho, como centro coordinador de todas las posesiones bizantinas en Italia. Dominaban igualmente el ducatus romanus, la Calabria y la Apulia. En la lucha contra los lombardos, la figura del Pontífice, administrador del ducatus romanus bizantino, jugó un papel importante dirigiendo las negociaciones políticas entre Emperadores y lombardos. En el 578 atacaron los lombardos a R.; la ciudad resistió, pero se apoderaron de su puerto Classis (589). El papa Pelagio II solicitó socorros de Mauricio, que envió como exarca a Smaragdo (585-589).y luego a Romano .(589-596), quienes reconquistaron algunas de las plazas perdidas, entre ellas el puerto de Classis (589).Durante el s. VII, continúan las luchas contra los lombardos, que se apoderan de Génova y Oderzo (640), implantándose el catolicismo en los territorios lombardos (671), en el reinado de Grimoaldo (662-671); surgió igualmente un renacimiento católico, por obra de los papas Martín y Agatón, y de Máximo el Confesor. Este acercamiento lombardo al Pontificado perjudicó al exarcado, en el que gobernaron: el patricio Juan Sunigio, asesinado por la población oprimida en su gobierno; restableció la paz el exarca Eleuterio (641), pero con Teodoro Calíopas, su sucesor, comenzaron las controversias religiosas, que unidas a la violencia de los exarcas aumentaron la tirantez con Roma; los arzobispos de R. se hicieron autónomos, iniciándose un cisma religioso, que terminó con la reconciliación de las iglesias de R. y Roma en Constantinopla (v.; III de Constantinopla y VI Ecuménico, 680-681).Durante el s. VIII, los lombardos conquistan casi todos los territorios bizantinos con Liutprando (712-744), y Astolfo (749-756) se apodera del exarcado de R. (751), hasta entonces centro de la autoridad imperial en Italia. Su pretensión de apoderarse del ducatus de Roma motivó la intervención de los francos, que atendieron la solicitud de socorros del papa Zacarías (741-752). Pipino el Breve ayudó a Esteban II (752-757), sucesor del anterior Papa, siendo coronado por éste y nombrado patricio de los romanos (754). El Papa recibió gran parte del exarcado de R., que fue unido por la zona de Perugia, a través de vía Flaminiana, al ducado romano (la Romaña), constituyendo el núcleo del nuevo Estado de la Iglesia o patrimonio de S. Pedro (v. ESTADOS PONTIFICIOS), que independizado de Bizancio perduró hasta 1870.C. TORRES DELGADO.
BIBL.: L. BRÉHIER, El mundo bizantino, México 1955-56; C. DIEHL, Études sur 1’administration byzantine dans 1’exarcat de Ravenne (568-571), París 1888.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.