Ramádi, Al
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Biografía GER
Al-Ramádi, Abú `Umar Yúsuf b. Hárún al-Kindi alQurtubi, poeta hispano-musulmán que vivió en Córdoba en el s. X. Los autores no están de acuerdo acerca del año de su muerte, ya que Ibn Baskuwál dice que falleció la noche de S. Juan (24 jun.) de 1013, mientras al-Magqari fecha su muerte en 1022-23. Su mote de al-Ramádi ha sido explicado como oriundo de Rammáda (pequeña localidad egipcia), pero parece ser que deriva de "ceniza", ramád, opinión confirmada por su apodo romance de Abú Yanis, "el ceniciento".En la vida de R. ocurrieron tres hechos trascendentales: sus estudios con el gran filósofo oriental Abú ’Al¡ al-Qáli, su afecto y fidelidad hacia su protector Abú 1-Rasan al-Mushafi, y su amor platónico por una esclava, Jalwa. Su principal maestro fue al-Qáli, que había sido llamado a Córdoba por el califa Abderramán III, y a cuyas clases asistió tan pronto como el oriental se estableció en la capital andaluza, en el 942, estudiando bajo su magisterio el Kit.áb al-nawadir (Libro de las rarezas filológicas) y el Kitáb al-Amá5 (Libro de los cercos). La admiración que sentía por su profesor se plasmó en un poema, conservado en parte, que le valió el sobrenombre de "el Mutanabbi de Occidente".Posteriormente, y ya en plena gloria literaria, R. forma parte, sucesivamente, de la corte de poetas oficiales pensionados por los califas Alhaquem II e Hisám II. R. se distinguió pór su afecto hacia el chambelán y visir Ahí¡ 1-Rasan Ya’far b. `Utmán al-Mushafi y, sobre todo, por el hecho de verse comprometido en la conjuración urdida por uno de los grandes servidores eunucos, Yawdar, para proclamar a otro miembro de la familia real, en vez de Hisám II, todavía niño. Todo esto contribuyó a que cayera en desgracia y fuese encarcelado en Medina Azabara. Al haberse ganado la enemistad de Almanzor, su prisión fue durísima, o cuando menos tal debió parecerle, si hemos de dar crédito a las poesías que compuso durante su encierro. En este periodo escribió su Kytáb al-Tayr (Libro de los pájaros). Es una obra en verso en que toma a las aves como pretexto para descripciones poéticas con numerosas metáforas de gusto barroco, a juzgar por el fragmento conservado. Consta que la obra terminaba con un panegírico dirigido a Hisám II, que debió influir, aparte de las presiones de sus amigos, para su puesta en libertad.Como le estaba prohibido residir en Córdoba, se trasladó a Zaragoza, a cuyo gobernador, perteneciente a la prestigiosa familia de los Tuyibíes, celebró en diversas composiciones laudatorias. Ibn Abi `Amir le permitió posteriormente regresar a Córdoba, aunque sin poder hablar con nadie ni que ninguno le dirigiese la palabra, amnistiándole finalmente. Entonces pasó a formar partede sus poetas áulicos, retribuidos oficialmente, acompañándole en su campaña contra Barcelona en el 985. A la caída de los amiríes, cuando al-Andalus se desintegra en múltiples reinos de taifas, R. lleva una existencia azarosa y mísera hasta su muerte en Córdoba. Gran parte de la celebridad de R. está ligada a la moda del amor `udri o amor cortés, y más concretamente a la mención y elogio que de él hizo Ibn Hazm (v. HAZANI, BEN) en su Collar de la paloma. Allí narra cómo R. vio un viernes en el jardín de los Banú Marwán, a orillas del Guadalquivir, a una esclava, Jalwa, de la que se enamoró perdidamente y a la que no pudo volver a encontrar. El recuerdo idealizado de este breve encuentro le sirvió de tema literario para varias composiciones poéticas, aunque no parece que esta pasión fuera duradera (cfr. la versión que de este episodio da al-Dabbi, Bugyat, núm. 1451), por cuanto a su vuelta a la capital lo encontramos enamorado de un efebo mozárabe al que llama Juan o "cristianito". Los datos que con este motivo suministra acerca del culto, traje, conventos, vinos y costumbres de los mozárabes son valiosos para comprobar las afirmaciones de otro poeta, Abú `Amir b. luhayd. Son también históricamente interesantes sus referencias al carácter y actuación de los principales actores de su drama personal: Hisám II, su madre, la sultana Subh; el todopoderoso Ibn Ahí `Amir y el eunuco Yawdar.El valor de R., aparte del de símbolo y héroe de este episodio de acendrado amor platónico difundido y ejemplarizado por Ibn Hazm, estriba en el acento personal que sabe infundir a sus poesías amorosas, así como a los lamentos durante su prisión. Formalmente, siguió la tradición que había aprendido, sobre todo de su maestro al-Qáli, y compuso muchas moaxajas (v.), aportando diversas modificaciones en su estructura.P. CHALMETA GENDRÓN.
BIBL.: lbn Baskuwál, al-Sila, n- 1376, Madrid 1883; AL-DABBI, Bugyat, w, 1451, Madrid 1895; AL-MAQQARI, Nalh, 11, El Cairo 1949, 440-443; IBN BASSAM, al-Dajira, MS. I, fol. 124; II, 43, 120, 148; 111, 224; AL-MARRAKUU, Mzzlyib, El Cairo 1949, 15-17; IBN AL-JATIB, lhatta, El Cairo 1319, 71; A. GONZÁLEZ PALENCIA, Historia de la literatura arábigo-española, Barcelona 1928, 59-60; para una visión de conjunto, Encyclopédie de 1’Islam, París 1953.
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