Radical, Partido 1. en Europa. POLÍTICA
Categoria:
Política
Vinculado a la defensa de los ideales de la Revolución (v.) francesa, el p. r. siempre ha sido, más que un movimiento, una forma de pensamiento, un esquema de organización social y una concepción del mundo o, como se ha dicho, "un estado de espíritu". Constituye, por tanto, una suerte de grupo político moralizante cuyos postulados básicos son el racionalismo (v.) y una visión de la política como basada en la virtud pública y la felicidad de todos. No obstante, las circunstancias históricas siempre cambiantes imponen distintos modos de interpretar los principios de acción tanto como sus límites. El denominador de los p. r. es una filosofía ordenada en torno a la idea de la persona humana como ser capaz de determinar autónoma y racionalmente las condiciones de su propio desarrollo y las leyes de sus relaciones con los demás, y obligada a la vez a respetar, en relación con éstos, las reglas de existencia que haya establecido libremente; su doctrina propiamente política es republicana, y su doctrina social la del asociacionismo; no cree que se pueda lograr el bien común a través de la lucha entre individuos y clases; se opone a la centralización. Todo ello teñido, desde una perspectiva filosófica, de racionalismo (v.) y naturalismo (v.).Los orígenes del p. r. se remontan a los radicalismos que surgen hacia 1830, aunque ya en Inglaterra se había formado desde 1776 un p. r. fundado por Cartwright. El término "radicalismo" pasó a implicar el anhelo de profundas reformas, dirigidas especialmente contra los abusos y la corrupción, mediante el arma del sufragio universal. El utilitarismo de Bentham (v.) y de los dos Mill (v. MILL, JOHN STUART) y el "radicalismo filosófico" fortalecieron estas tendencias. En Francia, al amparo de los ideales revolucionarios republicanos, que reavivan subterráneamente a partir de 1830, se populariza el término. En España, bajo la influencia inglesa especialmente, el radicalismo hace su aparición en 1820, cuando la revolución liberal establece la primera fisura en la estructura conservadora del congreso de Viena.Un p. r. propiamente dicho no se funda en Francia hasta 1901, como primer gran partido a escala nacional, que hasta 1936 fue el más importante de la izquierda francesa. En ese momento casi se hunde, pero revive con gran fuerza después de la II Guerra mundial para entrar en una crisis prolongada a partir de 1954. En 1972 se trata de convertirlo, por iniciativa de J. J. Servan-Schreiber especialmente, en un gran partido moderno, influido por el modelo de la sociedad norteamericana y los ideales políticos de Kennedy, con la idea de hacer de él un partido centrista, aunque renovador. Para ello abandona supuestos tradicionales del radicalismo como el laicismo (v.) entendido como oposición, casi militante, a toda institución confesional.En España aparece primero como escisión del partido progresista (v.) de Ruiz Zorrilla, quien, frente a Sagasta, consideraba que la política es expresión de unos principios. En 1871 se consolidó la escisión. Sin embargo, los radicales españoles no hicieron cuestión de principio de la forma republicana. Heredero de esos primeros grupos radicales fue el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux (v.) y de Sol y Ortega. Triunfante en las elecciones de 1908, prometió Lerroux que para Nochebuena de ese año el país sería republicano; el partido adoptó la tradición romántica revolucionaria, ofreciendo su jefe a las masas "un odio de clase y un anticlericalismo bastos, así como un desbordante caudal de violencia verbal" (R. Carr) que, pese a su ingenuidad, contribuyó en gran medida a preparar el ambiente posterior. Así resulta inexplicable sin su influjo la Semana Trágica de Barcelona. La corrupción fue otra de las características del partido, bien diferente en eso del francés. Por eso en 1912 se desgajó lo mejor del partido, siguiendo a Azcárate y a Melquiades Alvarez (Partido Republicano Reformista). En 1933 atenuó Lerroux su anticlericalismo para contrapesar a los socialistas y propuso una "República para todos los españoles". Quienes desconfiaban de los socialistas votaban a los radicales y es así como llegó por fin al poder. Comenzó entonces el "bienio negro", que desembocó en la Guerra española de 1936-39 y cuyo primer acto fue la revolución de octubre de 1934 con ocasión de aliarse Lerroux con la CEDA (v. REPúBLICA ESPAÑOLA, SEGUNDA).D. NEGRO PAVÓN.
BIBL.: C. NICOLET, Le radicalisme, 3 ed. París 1967; ALAIN, Élements d’une doctrine radícale, París 1925; D. BARDONNET, ÉVOlution de la structure du Partí Radical, París 1960; A. MILHOUD, Histoire du rádicalisme, París 1951; C. NICOLET, Bibliographie du Radicalisme, "Cahiers de la République", 2 (1956); R. CARR, España 1808-1939, Barcelona 1969; J. ARRARÁS, Historia de la segunda República española, Madrid 1956; A. LERROUx, La pequeña historia, Buenos Aires s. L; D. MARTÍNEZ BARRIO, Orígenes del Frente popular, Buenos Aires.
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