Racine, Jean
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Biografía GER
Biografía. Poeta y dramaturgo francés, n. en La Ferté-Milon, donde es bautizado el 22 dic. 1639, de familia burguesa. Huérfano, la familia paterna le acoge, le envía a las "Petites Écoles" de Port-Royal-des-Champs, donde le educan gratuitamente (1649-53). En 1653 pasa al colegio de Beauvais; en 1655 vuelve a Port-Royal, familiarizándose con los autores griegos. Escribe sus primeros versos, La promenade de Port-Royal, con influjos de Marino (v.). Concluye los estudios en el Colegio Hartcourt, dirigido por un simpatizante del jansenismo (v.). En París vive con su primo Nicolas Vitart, intendente del duque de Luynes, a quien sirve R. en 1660-61. Más que los negocios le atraen las amistades de los Vitart: La Fontaine (v.), Le Vasseur, Chapelain, Ch. Perrault y otros hombres de letras, de costumbres libres. A los esponsales de Luis XIV escribe la Ode á la Nymphe de la Seine. Fracasa como autor de teatro; no le son aceptadas ni L’Amasie ni Les amours d’Ovide. Preocupada la familia por el joven descarriado, su tío Antoine Sconin, vicario general de Uzés, lo acoge con la esperanza de conseguirle un beneficio eclesiástico. Aunque estudia teología, R. lee a Virgilio y escribe una tercera tragedia, perdida como las anteriores: Les amours de Théagérle et Chariclée. Obtiene un modesto beneficio en Angers.Decepcionado, regresa a París, hacia 1663. Se le cierran las generosidades de Port-Royal; se le abre la liberalidad de Chapelain, en el momento en que se instituye el mecenazgo real. R. escribe la Ode á la convalescence du Roi, y su nombre figura en la lista de las gratificaciones del monarca. Moliére (v.) le ofrece un plan para una tragedia, pronto la estrena, La Thébaide, con muy escasoéxito. Una segunda, Alexandre le Grand triunfa en el teatro del Marais. Inexplicablemente, a los pocos días del estreno, R. entrega el texto a la compañía del Hótel de Bourgogne, sin advertir a Moliére. El Marais la suprime de su repertorio y Moliére rompe con su protegido, quien comienza a tener fama de ambicioso e incapaz de mantener compromisos. En la polémica acerca de la conveniencia y moralidad del teatro, R. se enfrenta a sus maestros de Port-Royal, a los que juzgaba excesivamente austeros; les ataca en epigramas (1664), quizá con la esperanza de obtener alguna prebenda del arzobispo de París, antijansenista. El vínculo se rompe en 1666 con la Lettre á l’auteur des Imaginaires, anónima (una segunda Lettre no se publica hasta 1722). R. queda un momento como desamparado. Boileau (v.) le reintroduce en los círculos de la nobleza y la cultura. En 1667 inicia su relación con Thérése Du Pare (¿se casó con ella?), que tenía siete años más que R., una de las actrices más aplaudidas, rodeada de galanteadores. Le hizo padecer todos los tormentos de los celos y le relacionó con mujeres de vida turbia: prostitución, brujería, intrigas, crímenes. A la muerte de T. Du Pare (11 dic. 1668) se rumoreó que había sido envenenada por Racine. Unos seis meses después, entabla relaciones con Marie Champmeslé, con la que conserva el ligamen amoroso hasta 1677 (en 1676 había publicado sus Oeuvres).Por ese tiempo, trata con personajes poderosos, estrena cada año una tragedia, goza del éxito. El 12 en. 1673 había entrado en la Academia; el 27 de oct. había sido nombrado "tesorero de Francia" en Moulins, lo que le incluía en el estamento de los nobles. Esta ascensión le suscita fuertes rivalidades. Los partidarios de Corneille (v.) y otros grupos atacan sus tragedias; R. les contesta en los prefacios de sus obras, y utiliza recursos poco limpios para contraatacarles. Desde 1669 intentaba aproximarse a Port-Royal; hacia 1677 se sitúa su "conversión": menosprecio por el teatro y las letras. Ese año es nombrado historiador del rey. El 1 junio se había casado con Catherine Romanet, huérfana rica, siempre borrosa al lado de Racine. Abandona el teatro para cumplir sus obligaciones de cronista, vive en el séquito real. A veces, accediendo a ruegos, escribe. Y con plena devoción compone los Cantiques spirituels (1694). Hacia 1698 estrecha sus lazos con los jansenistas, se aparta de lo honorífico. Finalmente, enfermo (¿cáncer de hígado?), en dificultades económicas, m. el 21 abr. 1699. Según su deseo, es enterrado en el cementerio de Port-Royal. En 1687 y 1697 había publicado nuevas ediciones de sus Oeuvres.Obras dramáticas. El 20 jun. 1664 estrena la primera: La Thébatde, tragedia llena de disquisiciones políticas en el planteamiento del conflicto entre maquiavelismo y moral. En Oeuvres (1676) añade un prefacio en el que declara haber tenido por modelo a Eurípides (v.); en verdad, la tragedia sólo debe un episodio al griego, en la concepción dramática depende de Rotrou, y conserva huellas, mediatas o inmediatas, de Séneca (v.). Lo gastado de la fórmula, la falta de originalidad y la lentitud de la acción explican el poco éxito. La edita en 1664.En la segunda tragedia, Alexandre le Grand (4 dic. 1665), el tema principal es el amor galante, emparentado con el de la literatura novelesca, amor "que desgarra y humilla". Probablemente, R. deseó que sus contemporáneos descubrieran en Alejandro a Luis XIV y una imagen embellecida de la sociedad coetánea. La acción es simple; la construcción, bien trabada. Sin menospreciar lo histórico, R. tiende hacia la abstracción de la temporalidad para descubrir lo humano permanente. Tal abstracción fue objeto de críticas y elogios. El estilo es de innegable grandeza. La edita en 1666; la edición de 1672 lleva un prefacio, y en la de 1676 añade un segundo prefacio.Andromaque (17 nov. 1667) fue compuesta para T. Du Parc. El mundo de los mitos y las leyendas es sustituido por la experiencia del autor (se ha creído identificar a los personajes ocultos tras los nombres históricos). La pasión gobierna los espíritus, mostrando la debilidad de la naturaleza humana; los personajes se descubren a sí mismos con estupor. Conserva la aureola de la Antigüedad a través de Virgilio y Séneca. Se le tachó exceso de galantería; fue admirada por la grandeza pasional. En la primera edición, 1668, un prólogo la defiende de los críticos.En octubre de 1668 se representaba Les plaideurs (Los litigantes), en medio de la protesta de los que se consideraban aludidos, en la única comedia de Racine. Pieza divertida, de diálogo libre, no exento de elegancia y dirigida contra leguleyos y pleiteantes. Editada en 1668, en las ediciones colectivas aparece al final del primer tomo, como relegada a segundo plano respecto de las tragedias.La tragedia de la debilidad, de la pasión, de las crueldades es la protagonizada por un Nerón bello, enfrentado con sus asesores, con su madre, con su virtud: Britannicus (13 dic. 1669). En medio de tantas vidas turbias, emergen Británico y June, de enamorada pureza, como búsqueda de un deseado equilibrio. Tácito y Séneca, más toda la literatura sobre Nerón, son las fuentes, utilizadas por un R. moralista, que consigue aquí la maestría de su oficio teatral. El lenguaje es sobrio, desprovisto de la retórica habitual en las tragedias. La primera edición es de 1670 y lleva un prefacio contra Corneille.En Bérénice (21 nov. 1670) -aprovechado el texto por Corneille para su obra sobre el mismo tema- R. alcanza el máximo de su arte: "habiendo reducido la materia a casi nada..., pone todo su interés en la pintura de la pasión y consigue llenar cinco actos mediante la fuerza y la fecundidad de su ingenio" (A. Adam). Sin embargo, la desenfrenada pasión sensorial de la protagonista no está justificada; ella y sus coagonistas son zarandeados por las circunstancias. El lenguaje es elocuente y algo pomposo, con fragmentos de excelsa poesía. Se publica en 1671 con un prefacio doctrinal sobre el género trágico.La historia de la crueldad de Murat IV con sus hermanos sirve en Bazajet (5 en. 1672) para hacer aceptable la adoración de Roxana por el héroe, inimaginable en la situación histórico-cultural de su tiempo. Bajo apariencias que evitan el escándalo, el corazón se desnuda impúdicamente en una locura sensual, rematada por sangriento desenlace. Tuvo gran éxito; los críticos le reprocharon presentar una Turquía afrancesada. La primera edición, de 1672, lleva un prefacio, sustituido por otro en la edición de 1687 y en la colectiva de 1697 (falta el final).La intimidad del personaje histórico se revela también en Mithridate (agosto 1672), "poderosa figura de un viejo despótico, amoroso y desconfiado. Su odio hacia Roma nos admira menos de lo que nos espantan su crueldad y su falacia". Lo histórico y lo político sirven de telón de fondo a la pasión, cuyo dramatismo llega a lo excelso, se refleja en el lenguaje e imágenes y en el ritmo del verso. Obtuvo gran éxito, con abundantes lágrimas. En la primera edición, 1673, lleva un prefacio mesurado y sereno.Iphigénie (agosto 1674) es un intento de resucitar la verdadera tragedia griega, con el arbitrio y el capricho de los dioses sobre el destino de los hombres. La fuente es Eurípides, al que se añade el reflejo épico de Hornero (v.). Aquí, por imitación, los personajes se dirigen directamente al espectador, en vez de dialogar entre sí. Considerada la obra maestra de R., es necesario anotar que el desenlace resulta imprevisible (lo que es ajeno a la tragedia griega); en ello opera la distancia entre Eurípides y la Francia del s. XVII. Obtuvo gran éxito, siendo aclamada como la más bella pieza representada sobre la escena francesa. La primera edición, con prefacio, es de 1675.Remontándose a Eurípides y a Séneca, R. trató el mito de Phédre (1 en. 1677): la pasión culpable de una casada. Sigue revitalizando la tragedia griega, en una lengua poética que expresa las interioridades ocultas en medio de invocaciones a los dioses. Se la calificó de "tragedia cristiana" por tener como tema el pecado; la calificación no es exacta: ¿dónde la Gracia? Lo más imperecedero es su patetismo, por encima de la cronología. El verso es espléndido, bellísimo en su fuerza expresiva. La primera edición, con prefacio, apareció en 1677. Fedra desencadenó una guerra de sonetos y epigramas. R., ya reconciliado con Port-Royal, parece haberse cansado. O percibió que había llegado a su apogeo y que ya no lograría superarse. O lo religioso le llevaba por otros derroteros.Sólo los ruegos de Mme. Maintenon le fuerzan a escribir Esther (26 en. 1689), tragedia bíblica, para las internas de Saint-Cyr, a las que ofrece una representación moral e histórica, sin atisbos de pasión. En Athalie (5 en. 1691), del mismo tipo, con la oposición de dos fanatismos, es visible una renovación de su arte de dramaturgo. Pero ya estaba "convertido" y sin ansia creadora. Primera edición en 1691.El clasicismo de R. acepta las tres unidades, sin que entraben rígidamente el desarrollo de sus dramas. No respeta siempre la de lugar (salvo en Fedra), pero consigue que el espectador tenga la impresión de que todo ocurre en un ambiente cerrado. Lo fuerte de las pasiones le permite limitar la duración temporal (incurriendo, a veces, como en Alejandro Magno, en inverosimilitudes). Su unidad de acción consiste en simplificarla, eliminando desenlace. El prefacio de Bérénice indica la norma del arte raciniano: "la regla principal es la de agradar y emocionar". Cuida de la verosimilitud, a través de la veracidad humana de los protagonistas. Por criterio de decencia o decoro, evita las escenas violentas o sangrientas sobre las tablas (Fedra muere mientras cae el telón).Otras obras. Hymnes traduites du Bréviaire romain (1688); discursos: Pour la réception de M. l’abbé Colbert (1678), Pour la réception de MM Corneille et Bergeret (1684); históricas: Rloge historique du Roi sur ses conquétes depuis l’année 1672 jusqu’b 1678, Relation de ce qui s’est passé au sigue de Namur (1692), Abrégé de l’histoire de Port-Royal (primera parte, 1742; segunda, 1762); traducciones de Esquilo, Sófocles, Eurípides, Aristóteles, Platón y algunos fragmentos variados.J. CAÑEDD FERNÁNDEZ.
BIBL.: A. ADAM, Histoire de la Littérature franCaise du XVII, siécte, IV, París 1954; R. ELLIOT, Mythe et légende dans le théátre de Racine, París 1969; A. AMBROZE, Racine, poéte du sacrifice, París 1970; M. DELACROIx, Le sacrée dans les tragédies profanes de Racine, París 1970; A. BONZON, Racine, París 1971; P. H. NURsE, Classical Voices: studies of Corneille, Racine, Moliére, La Fayette, Londres 1971; J. R. GUTWITH, Racine, un itinéraire poétique, Montreal 1970; CH. MAURON, L’inconsciente dans 1’oeuvre et la vie de Racine, París 1970.
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