Puvis de Chavannes, Pierre Cécile
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Biografía GER
Pintor francés del s. XIX; n. en Lyon el 14 die. 1824, y m. en París el 24 oct. 1898. Hijo de un ingeniero, tuvo que renunciar por razones de salud a preparar la Escuela Politécnica. Un viaje a Italia le reveló su vocación pictórica; los artistas que le dieron consejos -Scheffer, Couture, Delacroix- influyeron menos en él que los fresquistas italianos, y que su casi contemporáneo Chassériau (v.), cuyas decoraciones murales fueron sus modelos. A partir de 1852 se instaló en un estudio de la plaza Pigalle, donde trabajó intensamente hasta su mucrte, llevando una vida casi monacal, tan indiferente a las intrigas como al éxito inmediato.Después de varias obras religiosas, históricas, o retratos, que revelan la diversidad de sus inquietudes, encontró su camino propio entre 1860 y 1865; su primer gran conjunto decorativo para el museo de Amiens (Concordia; Bellum, más tarde Ave Picardia nutrix y Ludus propatria) consigue una plenitud armónica que nunca llegará a superar. Apartado tanto del academismo como del realismo o del impresionismo, realiza en varias ciudades de provincia (Marsella, Lyon, Rouen, etc.) los "idilios heroicos" fuera del tiempo que desarrollan el ciclo de los trabajos y los días humanos en amplios paisajes (Marsella, colonia griega; Marsella, puerta del Oriente, 1867-69; Visión antigua; Inspiración cristiana, Lyon 1883-86; etc.). Después de sufrir un largo ostracismo le favorece la reacción poética y antinaturalista de 1880-90; el simbolismo descubre su arte, Gauguin copia cuadros suyos, como la Esperanza. El mundo oficial adopta esta pintura "cívica" para decorar universidades o museos. P. pinta en París la Historia de S. Genoveva, una de sus obras maestras (Panteón, 1874-86), el Bosque sagrado, para el anfiteatro de la Sorbona (1887), así como el ciclo de Musas y Ciencias en la Bibl. de Boston (1894-96).Por desgracia, este éxito merecido, pero tardío, coincide con el crepúsculo del pintor, con alguna sequedad del dibujo y algún estancamiento de la inspiración. Muerto en plena gloria, P. dejó muy pronto de despertar ecos en nuestro siglo. Su arte estático y poco colorista no evita siempre la frialdad. Conserva, sin embargo, cierta sugestión poética por la nobleza del dibujo, la naturalidad de los gestos, el sereno equilibrio de las masas, pero sobre todo por su espiritualidad soñadora, típica de la tradición lionesa, su nostalgia de una felicidad perdida,entre grandes paisajes de árboles, praderas y ríos; es la misma nota que vibra en la Edad de oro de Ingres (v.), el Orfeo de Delacroix (v.), la Paz de Chassériau, y que corresponde a una corriente nada despreciable de la sensibilidad francesa a través del s. XIX.PAUL GUINARD.
BIBL.: M. VACHON, Puvis de Chavannes, París 1900; A. MICHEL, Puvis de Chavannes, París 1911; L. WERTA, Puvis de Chavannes, París 1926; R. JULLIAN, Puvis de Chavannes et la peinture lyonnaise du XIX siécte, Lyon 1939; VARIOS, El simbolismo en la pintura francesa, Madrid 1972 (con amplia bibl.).
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