Palencia II. Historia. HIST.
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Historia
Es desconocido el origen de P. Los vacceos, culta tribu celtibérica, la poblaron. Un jefe suyo, Palantuo, fundó la ciudad, dándole su nombre. Ptolomeo y Estrabón la llamarían Pallantia. Fue, con Numancia, principal ciudad de la Tarraconense. Los bárbaros la invadieron, y Teodorico (457) arrasó la ciudad, acampando en sus alrededores, que se llamaron Campos Góticos. Los visigodos dejaron pocas huellas; una monumental: La basílica de San Juan de Baños, mandada erigir por Recesvinto (661). P. sufrió la invasión de los musulmanes, a principios del s. VIII, que durante dos siglos ocuparon la ciudad y la destruyeron. Froila, guerrero de Ordoño II, la restauró. Sancho el Mayor de Navarra repobló la ciudad y pueblos devastados por las invasiones, y tomó tierras leonesas del Cea y del Bernesga. En los campos de Támara se dio la batalla de Tamarón, en la que el primer rey de Castilla Fernando I venció a Bermudo III de León, que perdió corona y vida, uniéndose Castilla y León (1037). La importancia de la ciudad creció con Alfonso VIII, que dio a los obispos palentinos el condado y título de la Pernía. En las aulas donde estudió S. Domingo de Guzmán se creó la primera universidad de España (1208).Combatieron los palentinos con su obispo D. Tello en las Navas de Tolosa (1212); Alfonso VIII recompensó su bravura con la concesión de las cruces que se unían a los castillos de su escudo heráldico. Su hija Da Berenguela proclamó rey de Castilla, en Autillo de Campos, a su hijo Fernando III el Santo (1217), tras la trágica muerte de Enrique 1 en P. Fue la ciudad corte de reyes: Fernando III; Alfonso X, que otorgó el Fuero Real (1256), sustitutivo del promulgado por el obispo Raimundo II (1181); Fernando I V y su madre María de Molina, que convocó Cortes en P. (1295), apoyándola los palentinos durante la minoría de su hijo contra el pretendiente D. Juan, y de su nieto Alfonso XI contra el infante D. Pedro, que aspiraba a la regencia (1313). Premió la reina esta fidelidad dándole a la ciudad el título de "Muy Noble". D. Pedro habitó entonces La Puebla, típico barrio mantero, donde había una amplia industria textil vinculada a la Mesta, cuyas ordenanzas del Gremio de Fabricantes de Mantas y Cobertores de Lana fueron aprobadas por Carlos III (1784). Las palentinas defendieron la ciudad contra el duque de Lancaster (1388), concediéndoles Juan 1 el uso de la banda de oro en sus vestidos.P fue decidida partidaria de Isabel la Católica en su lucha por el trono contra la Beltraneja. Los palentinos, mandados por D. Juan y D. Pedro Manrique, D. Pedro de Acuña y D. Sancho de Castilla, combatieron en Dueñas (1475) y en la batalla de Toro (1476). El obispo de P. Diego Hurtado de Mendoza proclamó su fidelidad a Da Isabel. P. secundó la sublevación de los comuneros (1520). El obispo comunero Acuña aceptó la mitra de P. Carlos I entró en la ciudad y decretó muchas sentencias de muerte (1522). Después volvió con su esposa Da Isabel, huyendo de la peste declarada en Valladolid. En P. permaneció con su corte del 27 de julio hasta la primera decena de 1534.Con Felipe II, P. decae, queda absorbida por Valladolid; con las propiedades en manos del clero y los frailes, sin nobleza, sin apenas industria y mala agricultura, disminuye su población. P. intenta salir de este ostracismo y compra(1666) por 80.000 ducados el derecho a tener voto en las Cortes. Apenas afectó a P. la guerra de Sucesión española. En tiempos de Fernando VII (1828), se inaugura el Canal de Castilla, de 230 Km., con tres ramales, para navegación. Sobre sus esclusas y en las cercanías, se levantan fábricas de harina, naciendo una industria harinera floreciente, pero que luego fueron causa de litigios y agitaciones políticas (1856), con incendios de fábricas y ejecuciones de revoltosos. En 1833, se agregaron a la provincia tierras de Valladolid y León, hasta sumar la actual superficie. La desarmotización de Mendizábal (1836) repartió algunas tierras de propiedad eclesial y órdenes religiosas, acentuándose el problema del minifundio.En 1858 se iniciaron las explotaciones mineras hulleras de Orbó y Santullán. En 1875 hay denunciadas 186 minas (unas 50 de hulla y antracita), en 24 pueblos, que mejoran algo su economía. Alfonso XIII inauguró en P. los Ferrocarriles Secundarios de Castilla (1912), tendentes a un desarrollo económico de la Tierra de Campos. También se inauguraron los pantanos Príncipe Alfonso en Camporredondo, e Infante D. Jaime en Ruesga (1914). P. mantiene una política conservadora en las zonas de influencia campesina, y progresista en las mineras. En la guerra civil (1936), se une mayoritariamente al Alzamiento acaudillado por Franco, excepto algunas zonas mineras del Norte, hasta la ocupación total.F. BUISÁN CÍTORES.
BIBL.: R. BECERRO DE BENGOA, El libro de Palencia, Palencia 1874; 1. ALONSO DE OJEDA, Palencia por la reina Isabel, Palencia 1953; F. SIMÓN Y NIETO, Los antiguos Campos Góticos, 2 ed. Palencia 1971; V. BLEYE, Palencia y su provincia, Palencia 1958; R. REVILLA VIELVA, El Camino de Santiago a su paso por Palencia, Palencia 1963.
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