Paganismo
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Noción. El término pagano, de etimología oscura, designa al habitante de un pagus. Festo lo relaciona con el término griego pegé o pegá, "fuente, agua corriente"; Dionisio de Halicarnaso con pagos "colina, roca"; Momnsen cree que pagus y pagina son derivados del verbo latino pago, "fijar, establecer límites", guardando ambas palabras referencia con las líneas de separación en campos o papiros. Desde la época monárquica del Imperio romano, pagus y pagi representan una extensión de territorio rural. El terreno circundante de la ciudad estaba dividido en distritos (pagi), y sus habitantes eran los pagan¡. Los pagan¡ formaban un grupo social, religioso y administrativo. En enero celebraban sus fiestas, las Paganalia, la más importante de las cuales era la purificación del pago por medio de sacrificios (lustratio pagi).El término p. debe su origen a la época histórica en que las religiones no cristianas quedaron aisladas en medios rurales; de ahí que los cristianos llamaran paganos a los habitantes de aldeas, en vez de gentiles o gentes, pasando así a ser un concepto teológico. Así ha pasado a su acepción actual, en la que el término p. significa en general el conjunto de las religiones no cristianas, incluyendo también a los monoteístas (p. ej., el islamismo), aunque no al judaísmo. Sin embargo, con frecuencia, se restringe el término p. a las religiones politeístas, animistas, fetichistas, etc., aplicándose menos a algunas monoteístas, en las que no se da la idolatría, y tienen, portanto, una moral o un culto más elevados. Para un estudio sobre las diversas religiones paganas, véanse los artículos sobre las mismas en esta Enciclopedia, especialmente, p. ej.: MITO Y MITOLOGÍA II; IDOLATRÍA; RELIGIONES ÉTNICO-POLÍTICAS; MISTERIOS Y RELIGIONES MISTÉRICAS; POLITEÍSMO; ANIMISMO; etc.El elemento común de las religiones paganas es haber nacido espontáneamente del espíritu de los hombres y de la historia peculiar de los distintos pueblos, no de Dios; tienden hacia É1 por caminos que ha seguido el hombre por su cuenta; en cambio, la religión revelada es camino trazado por el propio Dios a los hombres para la consecución de su destino sobrenatural (v. CRISTIANISMO; REVELACIÓN ii-ni). En su acepción actual, pues, el término p. sólo tiene sentido si partimos de la Revelación. Por otra parte, es absoluta la necesidad de fe (v.) sobrenatural para obtener la salvación, y el Cristianismo no excluye, sino que pregona, como mandato imperativo de Cristo, la posibilidad y precisión de hacer extensiva esta fe a los paganos (v. APOSTOLADO; MISIONES).Paganismo y Cristianismo. Con la conversión de Constantino (v.), el cristianismo pudo salir de las catacumbas a la luz. En vida de dicho emperador se demolieron muchos templos paganos y se fundieron muchas estatuas de dioses. Apenas salió la iglesia de las catacumbas tuvo que experimentar la pesada influencia del milenario antecedente pagano. Entre otras dolorosas reminiscencias antiguas descuellan las herejías y la superstición, que tienen su última raíz en el naturalismo y el racionalismo. La Iglesia, por su parte, ha procurado cristianizar las fiestas y costumbres paganas. La similitud de algunas celebraciones cristianas con otras anteriores a la predicación del Evangelio delata su antecedente pagano. Ciertas formas folklóricas (romerías, procesiones, gigantes y cabezudos, hogueras, tracas, etc.) coinciden con otras paganas similares (V. FOLKLORE II). Se explica, en parte, por el fundamento natural o simbólico de ciertos ritos y formas, común a todas las religiones. Objetos de culto (lámparas, exvotos, etc.) también estaban en uso entre los paganos debido a la natural necesidad de expresar de algún modo los sentimientos religiosos. Existen, además, algunas leyendas cristianas hagiográficas, en que se recogen "milagros" atribuidos por los antiguos paganos a sus divinidades. Por ello la Iglesia condena gran número de supersticiones relacionadas con el culto a los santos (V. CULTO III; HAGIOGRAFíA). La Iglesia ha ido minando progresivamente aquellas prácticas, dedicando al recto culto de los santos antiguos lugares sagrados del p., aunque hayan pervivido, a veces, huellas de antiguas leyendas y supersticiones paganas hasta nuestros días.Para el tema de la posibilidad de salvación de los no cristianos, V. BAUTISMO III, 6; IGLESIA III, 2.F. SAN MARTÍ BONCOMPTE , F. MARTIN GONZÁLEZ.
BIBL.: E. KORNEMANN, Paganus, en RE XVIII,2295; Pagus, b. 2318 ss.; TH. OHM, Paganismo, en Diccionario de las religiones, dir. F. KóNIG, Barcelona 1964, 1013-1015; J. ZEILLER, Paganus, París 1917; H. RUSCHE y M. SECKLER, Paganos, en Conceptos fundamentales de la teología, III, Madrid 1967, 267-282.
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