Obstetricia MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto y evolución. Este término es de uso relativamente reciente y etimológicamente procede del lat. ob delante y stare permanecer; es decir, permanecer delante; lo cual indica que su finalidad primordial es la asistencia al parto (v.). Sin embargo, Seligmann pensaba que el término original fue adstetrix, al que se cambió el prefijo ad por ob, por lo cual obstetrix significa la mujer que asiste a la parturienta. Pero, de acuerdo con Temkin, la versión más probable es que obstetrix significó la mujer que permanecía al lado de la parturienta.Por ello, durante muchos años, su concepto, fundado en su etimología, era: la rama de la Medicina cuya finalidad es la asistencia al parto. Antes de establecer su concepto actual es preciso tener una visión somera de su evolución a través del tiempo, sus relaciones con la Medicina y otras ciencias, y los problemas más importantes que se plantea. Únicamente de este modo, es decir, después de su estudio analítico, se podrá tener un concepto objetivo de la o. La evolución de la o. comprende tres periodos, fundamentalmente.Periodo empírico. Desde los tiempos más remotos hasta el s. XV, la asistencia al parto estuvo siempre en manos de la mujer. Solamente Hipócrates (v.) influyó en la explicación de algunos problemas obstétricos, aunque enrealidad tuvo poca importancia. Fue hacia el final de-este periodo cuando se inició, si bien tímidamente, la atención de los cirujanos por la asistencia al parto distócico (v.), influyendo en ello Celso, Moschion y fundamentalmente Paré (v.) Guillemean.
Periodo científico. Se inicia a finales del s. XVI y termina a finales del s. XIX. Durante este periodo ocurren varios hechos que influyen en la evolución de la o. y, de un modo especial, sobre el desarrollo técnico o tocúrgico y el científico. Éstos son los siguientes: a) Los estudios de Manriceau que influyen de un modo fundamental sobre la técnica tocúrgica e incluso en su desarrollo científico; apreciándose la gran influencia ejercida por la teoría humoral de Galeno (v.) en la explicación de algunos problemas obstétricos, especialmente intoxicaciones gravídicas e infecciones puerperales.b) En el s. XVIII, los médicos se incorporan y asisten al momento y proceso del parto, lo cual conduce a su mejor conocimiento gracias a los estudios de Portal, Dionis y Deventer. Ya en esta época se inicia la discusión entre los defensores de la tendencia a la conducta expectante en el parto, dejando que tuviese lugar gracias a las fuerzas naturales (escuela inglesa), y los de conducta más intervencionista, gracias a la aparición del fórceps y el desarrollo técnico alcanzado (escuela francesa). Más tarde, el vienés Boer orienta la asistencia al parto con un sentido tal vez más consciente, al mostrar las ventajas del parto natural, pero haciendo hincapié en las indicaciones del empleo de la ayuda manual o instrumental del parto.c) En el s. XIX, aparecen varios hechos que influyen decididamente sobre el desarrollo científico y técnico de la o. que, en definitiva, alcanzará el rango de una especialidad médica bien definida. Nos referimos a los estudios de Semmelweis, Pasteur (v.), Lister y Pinard. Los dos primeros nos conducen al conocimiento de la verdadera naturaleza de las infecciones puerperales, su carácter contagioso que obligó al cierre de algunas maternidades (Hótel Dieu de París) cuando aparecían estos procesos sépticos, que se difundían con rapidez y facilidad. Lister inicia el empleo de soluciones antisépticas y establece las normas de asepsia en la asistencia al parto normal y distócico. Ello condujo el descenso muy marcado de la mortalidad materna y, además, al desarrollo y mejora de las técnicas tocúrgicas, al disminuir el riesgo operatorio.d) A esto último contribuyó también de un modo decisivo el descubrimiento de la anestesia (v.) por Simpson y Morton. No solamente influyó en la mejora de las técnicas, sino que éstas se desarrollaron cada vez más, puesto que pronto se inició la analgesia en el parto normal. Lo cual permitió conocer mejor el mecanismo del parto, pues desde este momento el médico se vio incorporado a la práctica obstétrica.e) La instauración del método experimental por Claude Bernard (v.), influyó considerablemente en el desarrollo científico de la o., ya que gracias a 61 se adquirieron muchos conocimientos que debían servir de fundamento para el conocimiento y desarrollo de tan importante capítulo en dicha disciplina: la biología de la gestación, con lo que pudo explicar algunos de los fenómenos normales y patológicos propios del embarazo.Periodo contemporáneo. Gracias a estos conocimientos y a trabajos que demostraban la acción de determinados factores sobre el huevo, se estableció un nuevo capítulo que debía adquirir más tarde una gran importancia social: la puericultura prenatal, que ya en el momento actual se amplía con la preconcepcional, cuya finalidad es poner de manifiesto todos aquellos factores que pueden actuar de modo nocivo sobre el desarrollo y vida fetal (v. PUERICULTURA). Así se establece la maternología actual, de cuya utilidad es obvio hablar ya que con ella la o. pierde la finalidad que durante siglos fue su fundamento (la asistencia al parto), para ampliarse con el estudio de la mujer (v.) antes y después de la concepción, durante la gestación, el parto y el puerperio. Vemos, pues, que el concepto de la o., derivado de su origen etimológico, queda superado por el concepto actual mucho más amplio: el estudio de la función generativa en sus diversas fases.La o. constituía una rama de la Medicina, independiente o tal vez muy unida a la pediatría (v.). Sin embargo, en su desarrollo técnico y científico adquiere cada vez más el rango de una especialidad, pero no aislada, sino unida con la ginecología (v.), a la cual está vinculada por múltiples razones de orden científico y técnico.V. t.: REPRODUCCIóN II;GINECOLOGÍA; MUJER;PARTO.E. GIL VERNET.
BIBL.: Ta. VOX JASCIIXE, Tratado de Obstetricia, Barcelona 1959; L. TOWNSEND, Obstetrics for students, Londres 1964; J. LEEN y O. CORNELI, Manual de Obstetricia, Buenos Aires 1965; J. BOTELLA, Fisiología femenina, Barcelona 1952; íD, Patología obstétrica, Barcelona 1953; M. LACOMME, Pratique Obstétricale, París 1960.
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