Mafia
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Varios
Origen y evolución. Varias son las hipótesis para explicar el origen del vocablo m., siendo la más verosímil aquella que la hace derivar de una palabra homófonaque significa lugar de refugio, introducida en Sicilia durante la invasión musulmana. Hoy, en la isla, la palabra mafioso significa (aparte de su adscripción a la m.) hombre fuerte o superior, diestro en el manejo de las armas.
La aristocracia feudal imperante en Sicilia necesitó "hombres de valor" para defenderse de las insurrecciones populares y eliminar adversarios peligrosos; por otra parte, siempre se ha dado en Sicilia el bandolerismo organizado. El bandolero era una persona temida y respetada con la que se identificaba el pueblo, creando el mito del "bandido generoso", defensor de los humildes y flagelo de tiranos. Los guardianes y administradores de los aristócratas sucederán a éstos en el gobierno efectivo y aun en la posesión y propiedad de sus feudos, surgiendo una fuerte burguesía rural, al tiempo que algunos bandoleros se convierten en propietarios, legalizando sus depredaciones y contemporizando con la nueva clase. De la fusión de estos elementos nació en los primeros años del s. xlx la organización de la m. tal como la concebimos hoy, que constituye el poder efectivo en la isla, asumiendo o mediatizando la jerarquía político-administrativa. Son los tiempos en que la "honorable Sociedad" mantiene un "Código de Honor" basado en la "advertencia", la omerta (no delación), la independencia (cosa nostra), el apoyo mutuo, la vendetta y, en todo caso, el inapelable arbitraje del "gran tío", "padrino" o jefe mafioso local. Las discrepancias y resistencias se eliminan con el destierro, la ruina o el asesinato. Las implicaciones de la m. con el poder se extienden a escala nacional y en Sicilia no dejará de influir la organización que va prosperando hasta el advenimiento del fascismo en Italia. En 1921 Mussolini emprendió la aniquilación de la m. Miles de mafiosos fueron encarcelados y muchos ajusticiados. Al final de la II Guerra mundial la m. consiguió recuperar el poder gracias a la ayuda prestada a las tropas norteamericanas en Sicilia. La m. se ha extendido a los países mediterráneos y a los EE. UU., donde llegaron los mafiosos en gran número a finales del s. XIX y comienzos del XX, sobre todo en los años de la represión fascista.Organización y finalidades. La m. está organizada como una federación de familias, clanes o estirpes. Las "familias" de una ciudad, región o país se reúnen para establecer pactos, concertar préstamos, coordinar actuaciones y asignar zonas, siendo sellados los acuerdos con palabra de honor o juramento. Al frente de cada "familia" hay un capo mafia, asistido por expertos jurídicos y financieros y, finalmente, de una plantilla de ejecutores materiales divididos en regimos mandados por un capo regime. Sin embargo, no debe pensarse en una organización racionalmente concebida o regida por normas fijas y esquemas de mando nítidamente jerarquizados. Al lado de los modernos ejecutivos coexisten los tradicionales jefes de la vieja m., que están siendo desbordados por los nuevos procedimientos, dando lugar a sangrientas luchas intestinas. Los fines esenciales de la m. son puramente económicos, si bien, se constituye en defensora de los emigrantes sicilianos contra el ambiente hostil en los países de inmigración. La m. controla la mayoría de las actividades ilegales altamente lucrativas, como el comercio de drogas, el alquiler de "protección", la usura, la trata de blancas, etc. También se dedica a negocios lícitos, como industrias químicas, constructoras, inmobiliarias, transportes y juego que normalmente sirven de camuflaje de otras actividades delictivas.Estudio sociológico e histórico-político. La trascendencia social de la m. ha de limitarse a Sicilia, con ramificaciones en la península Italiana, constituyendo en todo tiempo un poder de facto y demostrando gran habilidad para infiltrarse en los medios de influencia política. Su tendencia "política" tradicional es netamente conservadora y ha hecho gala en ocasiones de un feroz anticomunismo. La m. moderna y urbana no siente ninguna inclinación política especial, si bien repugna los totalitarismos de cualquier signo, que a la larga la harían inviable. La policía de todos los países, principalmente los citados, mantiene un enfrentamiento constante con la m. (años de la "ley seca", informe Kefauver, denuncias del fiscal Kennedy). En Italia existe, desde 1969, una Comisión Parlamentaria de Encuestas sobre la Mafia que todavía en 1972 no ha hecho públicas sus conclusiones; en estas y otras actuaciones sobre la m. se acaba siempre "descubriendo" algo que es del dominio público: la enorme influencia que alcanza la m. en las altas esferas del poder, llegando en sus infiltraciones a los propios organismos investigadores y represivos.V. t.: BANDOLERISMO.J. E. BLANCO RODRIGUEZ.
BIBL.: J. REAG, La Mafia, Valencia 1970; N. LEWIS, La virtuosa compañía (La Mafia), Barcelona 1969; S. F. ROMANO, Historia de la Mafia, Madrid 1970 (con amplísima bibl.); F. BRIÁTICO, Il problema estorico della mafia, Roma 1963; M. PANTALEONE, Mafia e Política, Turín 1962; ESTES KERAUVER, II gangsterismo in America, Turín 1959.
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